Qué ver en Albania: Itinerario de 14 días

Albania en familia Kruje

La reacción del 99% de la gente cuando les dijimos que nos íbamos de vacaciones a Albania en familia fueron frases como:
-¿queeee?
-¿a Albania?
-¿y dónde está eso?
-¿y qué vais a hacer allí?
Todas ellas acompañadas de una cara de asombro bastante graciosa.

Pues sí, nos fuimos de vacaciones a Albania en familia e hicimos un itinerario de 14 días con niños que nos dejó con la boca abierta a todos. Eso sí, a cada persona le tuvimos que explicar a grandes rasgos qué ver en Albania porque poca gente lo sabía, y de hecho no conocíamos a nadie que hubiera estado antes que nosotros allí de vacaciones.
Es un país que tiene muchísimo que ofrecer, más allá de las playas de arena blanca y agua turquesa que se ven mucho por Instagram.
Es un DESTINAZO con mayúsculas y AHORA es el momento de visitarlo porque corre el riesgo de que se masifique pronto y pierda todo su encanto.
Te cuento aquí nuestro itinerario completo y lo que vimos e hicimos en los 14 días que estuvimos recorriendo este maravilloso y gran desconocido país.

Una vez que tengas el itinerario claro, cuando te pongas manos a la obra con la búsqueda de hoteles, puedes consultar este post de «Dónde dormir en Albania» con una selección de alojamientos muy recomendables a lo largo y ancho de todo el país. La selección se complementa muy bien con este itinerario de qué ver en Albania en 14 días. Aunque en este post te menciono cada hotel donde nos quedamos, si quieres saber más detalles de cada sitio, con precios, fotos y nuestra opinión, tienes todo en el otro post.

Valle de Theth, Albania

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Nuestra aventura por Albania duró 14 días y reconozco que aunque fue un no parar, nos quedamos con ganas de más. Para mí lo ideal sería hacer un itinerario de 18/20 días porque sería un viaje super completo y se podría hacer de forma más o menos relajada. Mucha gente suele hacer un itinerario de 7 u 8 días y de esta manera puedes cubrir bastantes lugares del país, aunque no todo, obviamente. Si este es tu caso y vas a ir una semana y te planteas qué ver en Albania en 7 u 8 días, te recomiendo que elijas 3 o 4 sitios y que escojas entre el norte con montañas o el sur con playas. Ten en cuenta que las distancias, aunque cortas, no son fáciles de recorrer, ni rápidas, por el estado de las carreteras.

Bueno, empiezo con nuestro Itinerario en Albania de 14 días, en nuestro caso, con niños. Aquí detallo los lugares imprescindibles que tienes que ver en Albania de norte a sur para que puedas organizar tu itinerario perfecto según los días de los que dispongas, y también, te digo dónde nos hubiésemos quedado más, por si tienes mucha suerte y dispones de más días que nosotros.

Coge el vuelo que aterrizamos en la capital, Tirana.

Seguro iati

Día 0 : Llegada a Tirana y dónde dormir

Empezamos el viaje llegando a Albania a la una de la madrugada, por eso ese día no lo cuento. La mayoría de aerolíneas que vuelvan directas desde España son low cost y llegan a las tantas así que ese día sólo te dará tiempo a recoger las maletas e ir a dormir al hotel.

Aeropuerto Internacional Madre Teresa

Lo bueno es que el aeropuerto de Tirana es muy pequeñito y en cuestión de 5 o 10 minutos andando tienes varios hoteles cerca. A esas horas no tienes que preocuparte por coger un taxi e ir a la ciudad, que está a una media hora en coche más o menos. Además como llegan varios vuelos a esas horas, hay mucha gente por la calle y es bastante seguro andar por los alrededores del aeropuerto aunque sea de madrugada.
Eso sí, ten en cuenta que los hoteles que hay cerca de la terminal no son nada baratos. De hecho es de lo más caro que encontramos en todo el país. Aún así nosotros decidimos dormir allí porque la ciudad la íbamos a visitar al final del viaje, antes de volver a España. Al día siguiente de llegar empezábamos la ruta por el país y teníamos que recoger el coche de alquiler en el mismo aeropuerto así que por comodidad no nos compensaba ir a Tirana, y menos a esas horas, y volver al aeropuerto el día de después. La verdad que si sumas el taxi de ida y vuelta y el estrés de acabar de llegar a un país y tener que lidiar con los taxis a esas horas, con todas las maletas y con los niños cansados, nosotros lo teníamos claro vaya.

hotel Best Western Ark, aeropuerto Albania

Hotel aeropuerto de Tirana: Nosotros nos quedamos en el Best Western Ark Hotel y está fenomenal. Una pena que no lo disfrutamos (solo el desayuno que era super completo). Y sí, estaba a 3 minutos andando de la terminal.


Día 1: Recogida del coche de alquiler y trayecto a Theth (Alpes albaneses)

Tirana- Theth en coche (160kms, 4.5 horas) y paseo por el valle.

¡Hoy si que empieza el mambo! y empezamos a disfrutar de todo lo que ver en Albania.
Después de un buen desayuno, recogemos el coche de alquiler en el aeropuerto, metemos todos los bártulos en el coche, instalamos las sillas de las peques y ponemos rumbo al norte.
Recorremos solo 160 km desde Tirana a Theth, pero tardamos unas 4 horas, incluida alguna parada. Pasamos de largo Kruja (o Kruje) y Shkoder que los veremos a la vuelta, y continuamos más al norte, hasta Theth, en el corazón de los llamados Alpes albaneses.

Decidimos hacer el trayecto más largo del tirón, sin prisas, y las paradas las haremos a la vuelta.
Las carreteras, sobre todo en la última parte no están tan mal como esperábamos. Habíamos leído que antes hacía falta un vehículo tipo todo terreno para recorrer el trayecto desde Shkoder a Theth, pero comprobamos que como vi en algún foro, la carretera la han arreglado hace poco y se puede pasar sin problemas con un coche normal.

Las montañas nevadas por el camino a Theth, Albania

Al ser todavía Abril vemos nieve en las zonas altas, aunque no hace mucho frío. Ten en cuenta que si vas en invierno esta carretera puede estar cortada por la nieve y no es una carretera muy transitada por turistas fuera de temporada.
En cuanto ganamos altura y empezamos a ver nieve, tenemos que hacer la parada de rigor para que África y Zoe jueguen con la nieve. En Málaga la nieve brilla por su ausencia por lo que sabíamos que era parada obligatoria, aunque eso de mojarse, a Zoe no le hace mucha gracia (como puedes ver en su cara en la foto de abajo).

Las niñas jugando en la nieve Qué ver en Albania

Llegamos a Theth y todavía tenemos algo de luz y ganas de estirar las piernas después del trayecto en coche. Dejamos las cosas en el alojamiento y bajamos al valle a dar un pequeño paseo.
Lo primero que hacemos es ir a ver la Iglesia católica de Kisha e Thethit, que yo tenía muchas ganas de conocer porque había visto miles de fotos de ella. Es una Iglesia que se ha convertido en un símbolo de esta parte del país. Está en el valle, rodeada de montañas con las cumbres nevadas que contrastan con los prados verdes. Al verla, y al ver el lugar donde se encuentra, entiendo perfectamente por qué es una estampa muy famosa de esta zona y uno de los lugares que ver en Albania que todo el mundo quiere visitar.
A nosotros nos encantan las montañas y en este lugar estamos felices (de hecho solo tienes que vernos las caras en la foto de abajo. La cara de Zoe ha cambiado para bien).

Qué ver en  Albania la Iglesia católica de Kisha e Thethit

Después de jugar en los alrededores de la iglesia y de hacernos unas cuantas fotos, nos tomamos una cervecita muy tranquilos en una terraza. Casi no hay turistas y vemos como toda la zona se esta preparando para la temporada alta de verano que empieza en mayo. Obras, reformas, algunos alojamientos todavía cerrados…estamos super tranquilos y solo nos cruzamos con algún obrero y un par de turistas, una maravilla vaya.

Eso sí, a parte del puñado de Guesthouses (alojamiento típico de esa zona) y algún restaurante con terraza, hay poco más que hacer allí si no vas a hacer alguna ruta de senderismo y a disfrutar de la montaña. Nosotros la ruta la dejamos para el día siguiente porque ya era tarde y se nos echaba la noche encima.

Las niñas a lado el rio Thethit

Volvemos a nuestro alojamiento y cenamos un plato de comida típica albanesa. Nos llama la atención que no nos dan ni menú ni carta, pero luego veremos que esto pasa bastante en los restaurantes más familiares. Eso sí, la comida está muy buena, se nota la influencia de Turquía, Grecia e Italia, todo ello combinado con la comida Albanesa. Es una mezcla de sabores interesante. Nos vamos a dormir pronto porque estamos reventados y esto no ha hecho más que empezar.

Las vistas desde Thethi Paradise

Alojamiento en Theth: Nos quedamos en Thethi Paradise. Son unas cabañas de madera en la parte alta del Valle, estilo refugio de montaña. Aunque no están en la zona de abajo (para bajar mejor ir en coche), tienen unas vistas increíbles de todo el valle.


Día 2: Senderismo en Theth y vuelta a Shkoder

Senderismo a la Cascada de Grunas y por la tarde trayecto de Theth a Shkoder (75 kms, 2.5 horas)

La mítica excursión en el norte del país es coger el ferry en Koman (donde lo cogimos nosotros) y seguir hasta Fierze tras una navegación de unas tres horas. Fierze es una población de los Alpes Dináricos Albaneses y es donde empieza uno de los trekkings más famosos del país que finaliza en Theth. De ahí vuelta a Shkoder. Bueno, como es una ruta circular se puede hacer en ambos sentidos. El itinerario se suele hacer en 3 días intensos, 2 de traslados y uno de trekking (todo el día caminando básicamente).

Nosotros con las peques y mi rodilla, con tres operaciones bastante recientes, no lo vimos factible. Aún así, no quisimos dejar de explorar esta zona y por eso pasamos una noche en Theth , donde hicimos un trekking apto para peques y así poder conocer los Alpes Albaneses, volvimos a Shkoder y de ahí a los Fiordos Albaneses.

En la zona de Theth hay varias rutas de senderismo que se pueden hacer. Entre ellas la más famosas es la del Blue Eye pero son unos 20 km así que si vas con niños como nosotros, mejor que hagas la de la Cascada de Grunas. La ruta de la cascada es apta para ir con peques, África la hizo sin problema con 5 años y Zoe también, aunque estuvo en la mochila la mayor parte del tiempo. Son unos 4.5kms, sale del mismo valle de Theth y es una ruta preciosa. Nosotros dejamos el coche muy cerca de la Iglesia y desde allí empezamos a caminar. Al final de la ruta llegas a la cascada y es muy bonita. No hay mucho desnivel y el terreno es muy transitable.

Si decides hacer la ruta del Blue Eye mira bien el itinerario antes de salir porque no es muy intuitivo y nosotros encontramos algunas personas que no sabían por dónde iba el camino.

Las niñas por el sender

Después de la ruta cogemos el coche y deshacemos parte del camino que hicimos el día anterior, esta vez hasta Shkoder (76 km, 2/3 horas) donde damos un pequeño paseo por el centro aunque no llegamos a ver el castillo de Rozafa porque se nos hace tarde.

La verdad que la ciudad no nos pareció nada del otro mundo, de hecho, después de haber visto otras ciudades albanesas, creo que hay sitios mucho más bonitos que ver en Albania. Pero si quieres darte un paseo, además del castillo, puedes dar un paseo por el centro donde hay una calle peatonal y muchos restaurantes (Calle Kale Idromeno) y visitar el Museo de la Fotografía o Murabi Museum y la Mezquita de Ebu Bekr (tiene un restaurante bar con parque infantil dentro).

En las afueras se puede visitar el lago Shkodra o Skadar, y hay algunas playas naturales y restaurantes con vistas pero como nosotros íbamos al día siguiente al lago Komani, no nos paramos en este. Al estar tan cerca de una ciudad bastante grande, leímos opiniones diversas sobre la visita y la limpieza del lago. En cambio el Lago Komani es mucho más natural y salvaje.

Hay mucha gente que no para mucho, o nada, en Shkoder, y quien lo hace, es para descansar después de hacer senderismo por la zona. Nosotros lo usamos como base para dormir una noche allí y al día siguiente dejar el coche y coger allí mismo una furgoneta para ir a conocer los Fiordos albaneses del Lago Komani. En los fiordos dormiremos una noche, pero vamos y volvemos en furgoneta porque aquí si que no recomiendan ir con vehículo propio.

Puente sobre un rio en el valle de Theth

Había leído que para coger el ferry para conocer el Lago Komani hay que pasar antes de llegar al embarcadero por un túnel en el que se forma mucho atasco y que hay que dejar el coche antes del túnel y recorrer el último tramo andando con todo el tráfico. Lo vemos claro, hablamos con el alojamiento para dejar el coche allí una noche y reservamos la furgoneta para los cuatro y así dejarnos de líos. Cogemos una mochila pequeña y echamos ropa para pasar una noche fuera y ya estamos «ready» para una nueva aventura.

Qué ver en Albania la Cascada de Grunas

Alojamiento: Camping Legjenda. Dormimos en este precioso camping a orillas del río. Tienen zona de autocaravanas y acampada libre, un hotel, una zona de cabañas de madera que son una maravilla y que es donde dormimos nosotros, y hasta un restaurante que está bastante bien.

Camping Legjenda

Los jardines son mágicos y están llenos de obras de arte. Si vas en temporada de baño tienen una piscina super original al aire libre. Merece la pena echar una tarde en el camping descansando y disfrutando del lugar, y si tienes suerte, puedes conocer a los dueños que son muy agradables y simpáticos. No tienes ni que salir para cenar porque allí mismo hay un restaurante con una zona ajardinada también, que es una maravilla, con muy buen servicio, buenos precios y comida muy rica.
Como estamos cansados y ya hemos comido en Shkoder al llegar, decidimos quedarnos por la tarde en el camping y cenar allí mismo y así tener una tarde de relax porque al día siguiente el día empieza muy muy temprano…


Día 3: Aventura en los Fiordos del Lago Komani

De Shkoder a Koman (55 kms, 2 horas) + trayecto en ferry (1 hora) y llegada a las cabañas del Lago Komani.

Amanecemos en nuestra cabañita de madera a las 5 de la mañana, un madrugón en toda regla. La furgoneta nos viene a buscar al mismo camping a las 5:30 de la mañana y como luego va a otros sitios a recoger a más gente, no espera. No nos da tiempo ni a desayunar pero en el camping nos preparan una bolsa con unos panes y unos bollos muy ricos.

Al final la furgoneta se retrasa un poco, pero en breve ponemos rumbo a Koman, después de recoger a algunos turistas más en el centro de Shkoder. Tardamos un par de horitas hasta la terminal de ferry para coger el barco que nos va a llevar a nuestro alojamiento en los fiordos albaneses.
Al llegar al pequeño embarcadero nos alegramos de haber ido en furgoneta y no tener el lío de ir con nuestro coche porque el lugar donde se coge el ferry es un sitio perdido de la mano de Dios, pero momentos antes de llegar los barcos se vuelve caótico por los coches y la gente que llega o se va en los barcos.

Lago Komani

Cuando llegó el ferry nos llevamos una gran sorpresa. Nuestro barco era el que va parando en los pueblitos y no pueblitos, porque la mitad de las paradas eran en medio de la nada, y era mucho más pequeño que el ferry que llega hasta Fierze. Más que un ferry, lo nuestro era un busarco, mitad autobús, mitad barco. Literalmente era un autobús al que le habían cortado la parte de las ruedas y lo habían montado encima de un casco de barco. Sí, tal y como lo lees jajajaja.

África mirando el lago Komani, Albania

La experiencia era una de esas que yo llamo «auténtica» porque éramos los únicos turistas en ese barco (el resto de turistas se fueron en el barco grande y nos miraban con cara de extrañados pensando en dónde irán estos, algunos hasta nos echaban fotos). Hicimos el trayecto con gente local que vive en una de las zonas más rurales y aisladas de Albania. Experiencia interesante.

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Aunque reconozco que cuando estábamos todos allí dentro apretujados en ese autobús flotante (o eso esperaba, que fuera autobús o fuera barco, flotara), elegí sentarme cerca de la puerta por lo que pudiera pasar. Son cosas que hace años igual no me hubiese ni planteado (así era yo) pero que ahora con peques se te pasan por la cabeza porque eres «madre viajera, pero madre» y resulta que este tipo de experiencias, y la vida en general, pasan a dar mucho más miedo cuando tienes hijos. Eso sí, disfrutamos mucho de la experiencia, del trayecto y de las pedazo de vistas de los fiordos que disfrutamos desde el barco.

Este crucero fluvial se ha vuelto muy popular en los últimos años por el paisaje tan bonito por donde discurre. Aunque las comparaciones nunca fueron buenas, lo llaman los Fiordos Albaneses porque dicen que se parece a los Fiordos Noruegos. Nosotros no podemos opinar porque si que hemos estado en Noruega, pero no llegamos a ver los fiordos. Es uno de esos viajes que tenemos pendientes. De lo que si estoy segura es que los Fiordos Albaneses nos gustaron mucho y es uno de los sitos que ver en Albania que recomiendo, aunque llegar hasta allí sea toda una aventura.

Lago Komani

Después de 40 minutos navegando en el busarco, vimos nuestras cabañas a lo lejos. Elegí este alojamiento porque me enamoré al verlo por internet y me pareció que estaba en un lugar de ensueño, y la verdad, no me equivoqué. El enclave es espectacular, en frente del lago, en una ladera verde, con unas montañas con paredes de roca detrás y perdido en medio de los fiordos. El sitio es de película, o cómo se dirá ahora, es digno de un buen reel en Instagram.
Estuvimos allí solo una noche, con la suerte que de las 5 cabañas que hay, la nuestra era la única ocupada. Tuvimos 24 horas de desconexión brutales.
Alojamiento en el Lago Komani: 5 Stinet.

5stenit Lago Komani

Nosotros fuimos justo antes de empezar la temporada de primavera/ verano por lo que el famoso trekking de Valbona de 3 días no se podía hacer porque estaba cerrado por la nieve. No nos importó porque como ya te he dicho, no entraba en nuestros planes con las peques.
El alojamiento tiene kayaks disponibles pero no los utilizamos. Dimos un paseo hasta una aldea cercana donde no habia absolutamente nada más que casas que parecían abandonadas, y nos volvimos a la cabaña a disfrutar del increíble jardín con vistas que teníamos.

Eso sí, ten en cuenta que las cabañas no tienen cocina y no hay ningún sitio para comer o comprar comida El alojamiento ofrece un menú de comida y cena bastante abundante y merece la pena. La otra opción es llevar algo de comida fría pero la verdad que comer en la casa familiar de las personas que llevan el restaurante es parte de la experiencia.

Lago Komani

En el Lago Komani hay otras excursiones que se hacen en verano como la de Shala River. Te llevan en barcas pequeñas hasta una zona del río donde te puedes bañar y hacer diferentes actividades. Tiene una pinta estupenda pero mejor evitar el pleno verano porque se pone a reventar de gente y puede acabar siendo un agobio.
En invierno o fuera de temporada estas excursiones no están disponibles, pero lo bueno es que todo estaba super tranquilo.

¿Qué vas a hacer en Albania?

Mira bien la temporada de funcionamiento de los ferris y los horarios porque en temporada baja solo hay dos ferris al día y en pleno invierno casi ni hay. Las compañías que operan los barcos son Berisha, Rozafa, Alpin y Dragobia. Algunas son más familiares y otras más exclusivas.

Excursión a Theth

Día 4: Kruja, la ciudad de Skanderberg, el héroe nacional.

Vuelta del alojamiento a Koman en ferry (1 hora), de Koman a Shkoder (55 kms, 2 horas), de Shkoder a Kruja (85 kms, 2 horas)

Después de 24 horas en el paraíso nos toca volver a la civilización. A primera hora nos vino a buscar el barco para llevarnos a la zona donde cogimos el ferry a la ida. Aquí pecamos de novatos porque la furgoneta que nos iba a venir a buscar no vino. No sabemos si llegó muy tarde, fue un malentendido o directamente pasó de nosotros. El caso que una vez que llega el ferry (solo hay dos ferries al día en temporada baja) todo el mundo se sube a su furgoneta, taxi o coche y unos minutos después eso queda desierto.

Como allí no hay absolutamente nada y en los alrededores tampoco, no queríamos quedarnos sin transporte de vuelta y tener que esperar al ferry de la tarde que llegaba como 8 horas más tarde. Teníamos que decidir entre esperar a nuestra furgoneta (que no teníamos ni pajolera idea si iba a venir o no) o coger algún medio de transporte antes de que se fuesen todos y volviese a quedar aquello desierto. Menos mal que al final nos entendimos como pudimos para que un hombre nos llevase a Shkoder en su coche. Y sí, una vez dentro del coche me volvió a visitar uno de esos pensamientos de «madre viajera, pero madre» y pensé que qué puñetas hacíamos fiándonos del primero que nos ofreció llevarnos y nos metimos con él en un coche totalmente desvencijado, por unas carreteras inmundas y por supuesto, sin ningún tipo de sillita infantil ni nada que se le pareciese. Menos mal que un par de horas después llegamos sanos y salvos a Shkoder.

Después de la vuelta en barco y del taxi improvisado, nos tocaba coger nuestro coche de alquiler para conducir rumbo sur hasta Kruja (55km, 2 horas). Tengo que añadir, que en el trayecto de vuelta, a Mike la pareció reconocer a la furgoneta que nos iba a recoger, eso sí, unas horas después de la hora acordada.

Entre Shkoder y Tirana hay una parada obligatoria en uno de los lugares más populares que ver en Albania, la ciudad de Kruja. Kruja o Kruje tiene un bazaar con aspecto medieval otomano, que aunque es muy turístico, es precioso, y toda la zona donde está el castillo, donde puedes visitar además varios museos, tiene unas vistas estupendas. También hay varios restaurantes y pequeños hoteles donde te puedes quedar a dormir, allí mismo dentro de las murallas, o más bien de lo que queda de la antigua fortaleza.

Kruja Albania

Nosotros pasamos la tarde en Kruja, visitamos el castillo que es el Museo de Skanderberg, dimos un paseo por el Bazar y por el centro histórico y cenamos en nuestro alojamiento porque habíamos leído que estaba muy bien. Tengo que reconocer que el sitio es bonito pero la comida aunque no estaba mal, fue bastante normalita.

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Si no tienes pensado ir al norte del país pero quieres visitar Kruja, puedes hacerlo fácilmente desde Tirana porque solo se tarda una hora en coche en llegar. Una vez allí, aunque a nosotros nos gustó mucho pasar la noche y disfrutar de Kruja sin turistas y de la experiencia de dormir en el castillo, como es pequeña, la visita la puedes hacer en dos o tres horas fácilmente. Muchas excursiones y viajes organizados ofrecen esta excursión desde Tirana.

El bazaar de Kruja, Albania

Alojamiento Kruja: Rooms Emiliano. Allí nos quedamos nosotros, en la cima del castillo. En unas habitaciones de precio medio, sencillas y muy amplias. La verdad que merece la pena elegir dormir allí porque no todos los días puedes dormir en un castillo y sentirte una princesa, o como decía África, la Ninja del castillo.

Castillo de Kruja
Excursión a Kruja

Día 5: de Kruja a Korce parando en Lin

De Kruja a Lin, con comida a orillas del lago (145 kms, 3 horas) y de Lin a Korce (60 kms, 1 hora)

Empezamos nuevo día, nos despertamos en Kruja y desayunamos en la terraza del castillo, un sitio brutal. Después de un desayuno muy agradable con vistas a las montañas, nos despedimos de Kruja y seguimos el trayecto dirección sur. Nuestro siguiente destino es la ciudad de Korce, que está bastante más al sur. En el camino paramos en la pequeña población de Lin, un pueblito de pescadores a orillas del Lago Ohrid. Como es uno de los días que más carretera tenemos que hacer, decidimos parar en un sitio intermedio para dar un paseo y conocer el Lago.

El Lago Ohrid es el lago más viejo de Europa y hace frontera también con Macedonia, que la vemos en frente. Qué ganas me entran de acercarnos a ver algo de Macedonia teniéndola tan cerquita, pero mejor dejarlo para otra ocasión.

El pueblo de Lin

En Lin damos una vuelta por el pueblo, que es bastante chiquitito y tiene algunas casas que se caen de viejas. Por suerte encontramos un sitio para comer, nos sorprende porque es un hotel con restaurante bastante pijillo (y bastante caro). Comemos una trucha del lago que por lo visto es una especia única en el mundo y solo se puede comer allí, y más nos vale porque por ese precio podríamos haber comido unas cuantas truchas de las normales. Pero bueno, disfrutamos del lugar que es muy bonito y del jardín del restaurante hotel, tiene un pequeño embarcadero que da directamente al Lago, me recuerda a algunos de los sitios que he visitado en Suiza o Austria. La familia además es muy amable, tienen unas niñas pequeñas así que África y Zoe acaban pintando y jugando con ellas y pasan un rato bastante entretenido.

El pueblo de Lin a lado el lago Ohrid

Nos dice la familia que tenemos que ver la Iglesia Bizantina y sus mosaicos, que están en lo alto de un monte. Allá que vamos después de comer pero nos encontramos con la puerta de la iglesia cerrada. Hay un cartel con un teléfono para llamar pero decidimos verlo desde fuera y seguir nuestro camino para no entretenernos mucho.
Eso sí, las vistas que hay desde la parte de atrás de la Iglesia hacia el lago son espectaculares, no las pases por alto.
Agarramos a Zoe en corto porque hay unas caídas que dan vértigo y unos prados verdes que me recuerdan a Irlanda. Debe ser porque nos encontramos con un pastor y sus ovejas y cuando estuve en Irlanda vi mucho verde y mucha oveja también.

África mirando las vistas del lago Ohrid, Albania

Bajamos a buscar el coche y así seguir nuestro trayecto. Llevamos ya más de 3 horas de coche y todavía queda una hora y pico más según Google, aunque nunca se sabe cuánto vamos a tardar porque Google en Albania es poco fiable y Zoe va harta de coche así que cada poco tiempo tenemos que hacer alguna paradita.

Antiguo bazaar de Korce

Por fin llegamos a Korce y por suerte tenemos el alojamiento a dos calles del Antiguo Bazaar en el Hotel Tres Belle. Dejamos las maletas y nos vamos a cenar a la zona del Bazaar. Es muy bonito aunque no es un Bazaar al uso. Más bien es una plaza con calles alrededor con una arquitectura típica, muchos bares y restaurantes y algún sitio para tomar unas copas con un ambientazo. Si no fuéramos con las peques seguro que hubiésemos entrado a alguno de estos locales a tomar algo y escuchar un poco de música. Aunque esperábamos encontrar más tiendas en el Bazaar, como en el de Kruja, no nos quejamos de encontrar bares en vez de tiendas, sobre todo Mike, que está más que encantado.
Lo primero que hacemos es probar la famosa cerveza Korce, porque obviamente no nos podíamos ir de la ciudad sin probar su cerveza, que es famosa en todo el territorio nacional.

tres belle hotel Korçe

La zona del Bazaar estaba super animada, pero después de cenar nos vamos al alojamiento. Suerte que lo teníamos a dos calles porque el cansancio ya empezaba a apretar.


Día 6: Korce y Voskopoja

El día siguiente lo teníamos para visitar Korce, pero la verdad que como tampoco hay muchísimo que ver, decidimos ir a Voskopoja de excursión. Voskopoja o Voskopoje, está a solo media hora de Korce y había leído que es un pueblo muy bonito en medio de la naturaleza. Es la típica visita de los domingos que hace la gente de Korce para ir a comer. Así que allá vamos nosotros, aunque sea martes.

Arboles en flor en  Voskopoja, Albania

Nos hace mucha gracia el nombre del pueblo porque aunque se escribe Voskopoje o Voskopoja, en albanés los nombres de los sitios se pueden decir de varias maneras normalmente, se pronuncia «Voskopolla» y a Mike a mí nos hace mucha gracia aunque África no entiende por qué nos reímos cada vez que pronunciamos el nombre.

En Voskopoja puedes ver el Monasterio y cinco Iglesias que sobreviven de las más de 20 que existían allí en la antigüedad. Hay quien dice que es El Louvre albanés por la cantidad de frescos que se pueden ver en las iglesias. Es una de las más magníficas concentraciones de arte cristiano ortodoxo al fresco del mundo. Si estás como nosotros por la zona, es uno de los lugares interesantes que ver en Albania.

La iglesia de Santo Nicholas, Voskopoja

Damos una vuelta por el pueblo, que es bastante pequeño y comemos en el jardín de un restaurante precioso. En realidad es como el de Lin, alojamiento y hotel, y acabamos charlando con los dueños. La verdad que hace muy buen tiempo y en el jardín hay algún juego y columpio para niños así que pasamos un rato fenomenal disfrutando del juego, de la comida y del sol. Buscando el nombre del hotel para ponerlo en el blog, no podía parar de reírme, porque si el nombre del pueblo nos hacía gracia porque se pronuncia «Voskopolla», el nombre del restaurante donde nos quedamos es Vila Falo. Ahí lo dejo para los mal pensados.

Voskopoja

Una cosa que nos sorprendió en Albania es encontrar pequeños parques de juegos en un montón de sitios. El mantenimiento dejaba mucho que desear, pero encontramos columpios y toboganes en todos lados.

Al acabar de comer nos acercamos a una de las iglesias ortodoxas que encontramos abierta y pudimos ver alguno de los famosos frescos. Nos recibió el rabino de la iglesia y África alucinaba por la forma de vestir y el aspecto tan peculiar que tiene. Antes de marchar echamos unas monedas y encendemos unas velitas dentro de la Iglesia. No sabíamos bien donde nos metíamos porque desde ese momento las niñas quieren meterse en cada Iglesia que vemos a encender más velas.

Manastiri I Shën Prodhromit, Voskopoja

En la foto nos podéis ver encendiendo una, del millón y medio de velas que encendimos en nuestro viaje por Albania.

Después del paseo por el pueblo nos acercamos en coche al Monasterio de Manastiri I Shën Prodhromit (San Juan de Baptista) que está algo más alejado. El monasterio es un sitio mágico, precioso, en medio de la montaña, y está muy tranquilo. Una pena que no tengamos tiempo de hacer alguna ruta de senderismo por allí pero tenemos que volver a Korce porque queremos visitar la ciudad por la tarde. Eso sí, antes de volver, tenemos que encender otras velitas (más) en el Monasterio.

Pasamos la tarde en Korce y visitamos la Catedral Ortodoxa, nos acercamos al Parque Rinia, que es la zona verde de la ciudad, allí damos un paseo y merendamos, y a última hora volvemos a cenar al Bazaar.

Catedral Ortodoxa de Korce

También en Korce puedes visitar el Museo Nacional de la Educación, donde estuvo la primera escuela del país, pero cuando llegamos nosotros estaba cerrado. El Museo Nacional de Arte Medieval está en la ciudad pero la verdad que no nos acercamos a visitarlo.

Hoy también dormimos en Korce y repetimos hotel, así que volvemos a cenar al Bazaar que está bastante más tranquilo que la noche anterior, y no sabemos por qué. Después de cenar a descansar, que al día siguiente nos toca otro buen trayecto en coche.

Bazaar de Korce

El hotel donde nos quedamos estas dos noches en Korce es el Hotel Tres Belle, un hotel Boutique recién reformado y precioso. Tiene habitaciones con cocina pero como estamos tan cerca del bazaar nosotros elegimos un pequeño dúplex de habitación familiar sin cocina y vamos a cenar al Bazaar las dos noches.


Día 7: De Korce a Girokaster con parada en las aguas termales Lixhat e Bejes, Kelcyre y la roca de Permet

De Korce a Girokaster (200 kms, 4 horas en Google que se acaban convirtiendo en más de 8 con paradas incluidas)

Hoy toca un día laaaaargo en coche. Desde Korce a Girokaster hay 200km, Google Maps indica 4 horas y media, nosotros tardamos 8. ¡¡Yeah!!

La ruta de hoy es larga, muy larga, pero vamos parando en sitios espectaculares y eso hace la jornada más amena e interesante.
Aunque la idea inicial era parar en las termas de Lixhat y Benjes, luego en Kelcyre a ver las cascadas y por último ver Permet y su famosa roca, al final acabamos parando en muchos más sitios que nos encontramos por el camino y que no habíamos previsto.
Vamos a ello.

Memorial de la Masacre de Borove

El primer sitio donde paramos porque nos llamó la atención desde la carretera, nos puso los pelos de punta cuando descubrimos qué era. Es el Memorial de la Masacre de Borove. El hecho que conmemoran en este lugar, ocurrió en 1943 cuando en la Segunda Guerra Mundial en esta parte del sureste albanés, las fuerzas alemanas mataron a 107 civiles en represalia por el ataque a un convoy alemán que llevó a cabo el Movimiento de Liberación Nacional de Albania. De casualidad nos encontramos este lugar y esta triste historia que nos dejó con el corazón helado la siguiente parte del trayecto.
Lo encontramos en esta localización en el pueblo de Borove.

Seguimos avanzando y antes de llegar a la parada planificada las niñas estaban cansadas de tanto coche y decidimos parar en medio de la nada a estirar las piernas y por supuesto a comer algo, porque las niñas no perdonan y nosotros tampoco. Cuando tenemos el estómago vacío se nos pone muy mala leche a todos.

El puente en la frontera con Grecia

Quiero aclarar que cuando digo que paramos en medio de la nada, era en medio de la nada literal. Lo puedes ver en la foto. Tomamos una pequeña carretera de tierra que llevaba a este puente que cruzaba el río. El puente es la frontera con Grecia, que es lo que teníamos en frente. El puente estaba roto y destartalado y le faltaban la mitad de las tablas de madera.
Como si de una broma se tratase, en el lado albanés (donde estábamos nosotros) habia un coche de la policía aparcado (no sale en la foto porque no queríamos meternos en ningún follón por hacerles una fotografía) y del otro lado, del griego, vimos a lo lejos que llegaba paseando un paisano con un burro.

El puente en la frontera con Grecia

El hombre y el burro se fueron acercando e hicimos nuestras apuestas porque pensábamos que no iban a cruzar el puente, y menos el burro, pero sí, lo hicieron los dos y siguieron caminando en medio de la nada, pero esta vez en tierra albanesa y no griega. Nosotros hicimos como el paisano, seguimos nuestra ruta (eso sí, en coche y sin arriesgar la vida en ningún puente de madera destrozado), pero no sin antes comernos nuestro bocadillo de jamón serrano de uno de los paquetes que mi madre nos había dado en España y que ya habían recorrido media Europa.

Vistas de montañas en Albania

Unos cuantos kilómetros después, llegamos a la primera parada «oficial», digamos. Hacemos la parada en las Termas de Llixhat e Bejes. Tomamos otro pequeño desvío y al cabo de un rato llegamos a estas termas que habia visto por redes sociales y a las que tenía muchas ganas de ir.
Están en un sitio precioso pero perdidas de la mano de Dios. Son unas pozas de aguas termales, bastante famosas y gratuitas.

Para llegar desde el parking el acceso en coche desde la carretera principal es fácil. Una vez que dejas el coche las termas están muy cerca, a cinco minutos andando, pero hay que cruzar un antiguo puente otomano, precioso, pero de una altura considerable y sin seguridad ninguna, bueno, sin ninguna valla. África iba delante con Mike y Zoe saltando de piedra en piedra y yo iba detrás un poco de los nervios. Al llegar a las termas y meternos en el agua calentita con las vistas de las montañas nevadas a lo lejos, me tranquilizo y se me olvida todo (también se me olvida que tenemos que volver por el mismo camino). Pero vamos, no te asustes si vas con peques porque si van cogidos de la mano y no saltando como ranas, no hay riesgo de caída y es bastante seguro.

Termas de Llixhat e Bejes

Estas termas son bastante populares y se nota, para ser fuera de temporada, y comparando con la poca gente que hemos encontrado en otros sitios, aquí hay bastantes turistas. No es nada agobiante pero no me quiero imaginar cómo será en verano… Hasta estas termas llegan muchas excursiones organizadas que vienen en autobús, por lo que recomiendan llegar muy temprano o bien a ultima hora de la tarde si quieres visitarlas en temporada alta (anota si vas a venir en verano).

Después del bañito, volvemos por nuestros pasos y volvemos a cruzar el puente (si lo dudabas, sí, vuelven a ir saltando) y nos cambiamos como podemos dentro del coche para ponernos ropa seca y seguir la ruta.
En menos de media hora en coche nos encontramos con el pueblo de Permet. Aunque no era una de las paradas más importantes, había leído ago sobre la roca de Permet y decidimos parar a visitarla. También dicen que Permet es la ciudad de las rosas pero nosotroso no vimos muchas.

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Después de un día largo, las niñas no estaban para mucha jarana así que dimos un pequeño paseo por el pueblo y al poco tiempo acabamos jugando un rato en un parque infantil al lado de la roca y esa fue nuestra corta parada en Permet. Si vas con prisa puedes saltarte esta visita si solo vas a ver la roca. Es verdad que hay gente que la recomienda como parada fuera de la ruta turística habitual y por supuesto por los alrededores ya que está en el precioso Rio Vjosa y puedes hacer rafting y senderismo por la zona.
Si decides dedicarle más tiempo a Permet, o incluso dormir allí, puedes acercarte a ver la Iglesia de Leusa y la de Mary in Kosina. A lo largo de la carretera te encontrarás también algunos monasterios e iglesias muy curiosos

La roca de Permet

Después de nuestra breve parada y el rato de juego en el parque de Permet, volvimos al coche y en veinte minutos encontramos otro sitio muy rápido de ver pero precioso, la garganta de Kelcyre. Son unas cascadas muy bonitas que se ven desde la carretera, y menos mal, porque yo las había visto en internet pero no las tenía ubicadas y fue Mike quién las vio mientras conducía y decidimos dar la vuelta y parar a verlas porque yo no quería perdérmelas. Las cascadas están formadas en el cañón de Kelcyre y llaman la atención porque el agua cae al río Vjose, un rio con colores espectaculares y que ha salido mucho en prensa últimamente por ser el último rio salvaje de Europa y un ejemplo de buena conservación del río y del entorno.
Si hubiese estado abierto el restaurante de la foto hubiésemos tomado algo porque el agua pasa justo debajo de la terraza del restaurante y se ve espectacular, pero cuando fuimos estaba cerrado. El color del rio y de las cascadas es precioso.

Kelcyre

Como te decía, desde la carretera te irás sorprendiendo con algunos templos, iglesias y construcciones que no se sabe muy bien qué son. Nosotros paramos en este Monasterio Ortodoxo Griego Manastiri Ortodoks Gryka e Këlcyrës que es un cementerio de soldados desconocidos griegos de la Segunda Guerra Mundial. Nos llamó la atención por su imponente cruz a orillas del rio Aoos.
Hicimos una breve parada en este curioso lugar y nos encontramos a un paisano muy amable que intentaba saludar y decirnos algo, pero no le entendimos nada. Zoe fue a saludar a unas vacas que estaban en el «prao» de al lado del Monasterio y continuamos ruta que todavía nos quedaba un trecho hasta Girokastra.

Iglesia de Manastiri Ortodoks Gryka e Këlcyrës a lado el rio Aoos

Después de una horita más en coche… ¡por fin llegamos a Girokaster!
Tras un día intenso de coche coche llegamos a nuestro destino final para ese día. La verdad que no tenemos muchas ganas de explorar y lo único que tenemos es ganas de cenar….en un restaurante muy curioso ¡eso sí!

Taverna Tradicionale KARDHASHI.

Nada más llegar al alojamiento Mike ficha un restaurante que hay al lado de nuestra guest house, que parece una casa pero no lo es. Tenemos varios restaurantes cerca pero a Mike le gusta este. Al final resultó que es uno de los restaurantes más famosos que hay en Girokaster porque es una casa familiar convertida en restaurante tradicional. Tienen una comida deliciosa, buenos precios y un ambiente espectacular porque la familia que lo regenta es un amor. Si, está lleno de turistas pero el alma es local y conectamos un montón con la familia que estuvieron super atentos de las niñas y eran muy amables con todo el mundo. Fue una de esas cenas en las que comes de maravilla, te lo pasas increíble y encima no gastas mucho. Así que si vas a Girokaster no te lo puedes perder, se llama Taverna Tradicionale KARDHASHI.
Por cierto, si vas tienes que buscar nuestra tarjeta de Blogueraviajera en una estantería llena de recuerdos que tienen alli y echarte una foto con ella y mandárnosla.

El equipo feliz de la Taverna Tradicionale KARDHASHI

Nuestro alojamiento estaba puerta con puerta con el restaurante y también es muy recomendable. Nos costó una habitación para cuatro con baño privado y desayuno incluido solamente 30€, se llama Guest House Urat. Estaba todo super limpio y el dueño fue super amable. Pudimos aparcar el coche justo en frente y hasta nos puso una lavadora porque no nos quedaba ropa limpia, encima no nos cobró nada (a pesar de insistirle bastante). Desde luego que por ese precio 4 personas estuvo fenomenal y la ubicación era muy buena para visitar la ciudad andando.

Ya sabes que toda la información de los alojamientos con fotos, precios, descripción detallada y nuestra opinión, la tienes en el post de «Dónde dormir en Albania».


Día 8: Girokaster y el Blue Eye de Ksamil

Ruta: Girokaster- Blue Eye ( de Sarande, 1 hora, 35 km)- Ksamil (1 hora, 36 km)

Hoy amanecemos en Girokaster, un raro ejemplo de ciudad otomana bien conservada y Patrimonio de la Unesco.

Girokaster

Merece la pena dedicarle un día entero porque tiene mucho que ofrecer aunque nosotros por la tarde teníamos que poner rumbo a Ksamil porque dormíamos allí y de camino queríamos parar en el Blue Eye, por lo que teníamos la mañana y algo de la tarde para ver lo que queríamos.
En medio día en Girokaster puedes ver lo básico, y hacerte una idea de la ciudad pero si lo quieres ver más tranquilo, es mejor dedicarle un día entero y poder pasar dos noches. Es más, los alrededores son preciosos porque está rodeado de naturaleza y montañas, por lo que nos quedamos con ganas de hacer algún senderismo por la zona.

Castillo de Girokaster

Cómo no estuvimos el día entero, nosotros tuvimos que elegir y visitamos el Castillo de Girokaster, que estaba a cinco minutos andando de nuestro alojamiento, en la parte alta de la ciudad, y tiene unas vistas impresionantes. Este castillo es sin duda alguna una de las cosas que ver en Albania que no te puedes perder y lo más importante que puedes ver en Girokaster. A nosotros nos gustó mucho.
La entrada al castillo son 400 Leke (unos 4€) y los menores de 12 años gratis. Nosotros tardamos casi dos horas en verlo.

Después del castillo fuimos al túnel antinuclear de la Guerra Fría, que teníamos claro que queríamos ver y merece mucho la pena. Aunque hay muchos bunkers en el país, este es uno de los mejores ejemplos que se puede ver.
La visita no es bonita pero es muy interesante y curiosa. Este túnel es un claro ejemplo de la paranoia que tenía el dictador comunista Enver Hoxa que mandó construir más de 170.000 bunkers en el país (uno por cada cuatro habitantes).
La entrada son 200 Leke (2 euros), es visita guiada y dura unos 30 minutos. Mira antes los horarios porque en invierno solo hacen visitas por la mañana. Nosotros entramos con la mochila de porteo sin ningún problema y Mike pudo pasar por todos los túneles. Solamente en una subida a un aljibe se tuvo que quedar abajo.

Desde el túnel fuimos al Museo Etnográfico que fue también la casa del dictador comunista Enver Hoxha y es otras de las visitas típicas de la ciudad. Nos pareció interesante a los adultos pero la verdad que las peques estaban cansadas de tanta visita y no le dedicamos mucho tiempo. Tanto la visita al castillo como el túnel, fueron lugares mucho más entretenidos para ellas, por si tenéis que elegir.
Además, la entrada en comparación con otros precios me pareció algo cara, 500 Leke (5 euros adultos y 2 niños).

Museo Etnográfico

Cuando llegó la hora de comer fuimos al Bazar a tomar algo, por supuesto el Bazar es parada obligatoria para África que llevaba sus ahorros durante todo el viaje y nos hizo parar en todos los bazares que encontramos para ver si se compraba algo. Nunca 15€ de dinero de bolsillo dieron para tanto.

Casa Zetake

Nos quedamos con ganas de ver la Casa Zetake que es la casa de Ismael Kadare, el escritor más internacional del país, y un ejemplo de la casa típica que puedes ver en Girokastra pero cuando fuimos estaba cerrada y teníamos que seguir la ruta. Además con las peques visitar un par de museos al día es (más que) suficiente, y ya llevábamos tres visitas ese día, no queríamos tentar a la suerte.

Después de picar algo ligero en el Bazaar, pusimos rumbo a la Reserva natural de aguas termales del Blue Eye. Este es otro de los lugares super conocidos que ver en Albania (más que las termas anteriores) y muy visto en redes sociales. Es uno de los sitios más visitados del país y la típica excursión que hacen cientos de turistas en verano desde la costa. Es un sitio precioso que bien merece una visita, yo tenía también muchas ganas de visitarlo.
Te dejo el post de «Blue Eye de Albania» con precios y toda la información que necesitas para ir al detalle.

Solo decirte aquí que ojo porque hay dos Blue Eyes en el país y google a veces te manda al otro, este es el de Sarande. Es un sitio natural precioso. Cuando fuimos nosotros había muy poca gente y disfrutamos muchísimo, pero en verano, como está muy cerca de Ksamil (uno de los sitios que más turistas reciben en verano) y también de Girokaster, en temporada alta se pone a rebosar y es mejor visitarlo a primera hora de la mañana o última de la tarde. Nosotros en abril, como puedes ver en el video, no tuvimos ese problema y estuvimos muy tranquilos.

Familia Blogueraviajera en el Blue Eye en Saranda Albania

Después del paseo hasta el nacimiento del manantial, nos subimos al coche e hicimos el tramo final de la ruta de ese día. Una horita en carretera hasta llegar a Ksamil, otro sitio de costa que tenía muchas ganas de visitar y en el que íbamos a pasar un par de noches. Es otro de los sitios que ver en Albania que no te puedes perder si te gusta la playa.
Llegamos tarde y cansados, pero como teníamos el hotel en primera linea de playa, bajamos a jugar un poco en la arena, tomamos una cervecita en el bar que tienen en primera linea de playa (del propio hotel) y nos fuimos a buscar un sitio para cenar. Encontramos un sitio de kebab al lado de la carretera principal que era bastante barato. Nos habían dicho que los precios en Kasamil eran muy altos, pero como todo en esta vida, depende de lo que elijas. Si te alejas de los restaurante en primera linea de playa, puedes encontrar opciones económicas como hicimos nosotros. Por supuesto también depende de en qué temporada vayas, los precios en esta zona se llegan a triplicar en verano, pero nada que no pase en Torremolinos, Benidorm o Mallorca en verano.


Día 9: Butrinto y Ksamil (Las Maldivas europeas)

Hoy nos tomamos el día con calma porque después de varios días de mucho coche y muchas visitas, todos necesitábamos un poco de relax, y no hay mejor sitio para hacerlo en Albania que en las llamadas Maldivas Albanesas.

Playa de Ksamil

Al sur del país, casi frontera con Grecia, hay una zona en la costa con playas de arena blanca y agua turquesa. Es un sitio precioso, pero te recomiendo disfrutar de él fuera de temporada, sobre todo si vienes en familia y buscas tranquilidad y precios más económicos.
En los meses de verano, como te decía, Ksamil y alrededores se ponen de bote en bote. Los chiringuitos y discotecas suben el volumen a tope, las playas se llenan de miles de sombrillas y los precios se suben por las nubes. Encima hay que pagar por todo.

En cambio, justo antes de verano o justo después, podrás disfrutar de las playas sin que haya casi nadie, no tendrás que pagar por las tumbonas, ni tendrás que esperar colas, ni escuchar la música de las discotecas hasta las tantas de la mañana. Eso sí, puede que te toque como nos pasó a nosotros, algún día menos agradecido para ir a la playa y no encontrarás tanto ambiente como en plena temporada. Pero si tu objetivo principal no es tumbarte en la arena vuelta y vuelta, ni buscas fiesta hasta el amanecer, entonces ya sabes cuándo tienes que venir.

Queríamos probar todo tipo de hoteles en nuestro viaje por Albania así que en Ksamil quisimos (o más bien quiso servidora) darnos un caprichito. Nos quedamos en el King Hotel Ksamil, un hotel super nuevo, en primera línea de playa y muy chulo. No es barato, y menos si lo comparas con el alojamiento anterior, pero en temporada baja tiene precios más económicos y un hotel así en España te puede costar bastante más. Así que durante dos noches dormimos en primera linea de playa con una habitación enorme con un ventanal donde pudimos ver unos atardeceres de película.

Lucía en Ksamil

No es por echarme flores pero suelo elegir unos hoteles muy buenos cada vez que vamos de viaje o escapada. Pocas veces fallo y suelo encontrar buenos alojamientos con una excelente relación calidad precio (si tenéis dudas podéis preguntarle a Mike para que lo corrobore jajaja).
Esta vez reconozco que me volví un poco loca buscando alojamiento en esta zona de Albania. Tenía claro que quería dormir en Ksamil pero hay todo tipo de oferta, de precios y de ubicación, y no sabía qué alojamiento elegir. Además como quería este «caprichito» no quería equivocarme y necesitaba elegir un buen hotel sin que se subiese por las nubes el precio. La verdad que la zona donde estábamos era genial porque las playas son de lo mejorcito que hay y las vistas con las 3 islas en frente es preciosa. Si no te convence este hotel, puedes buscar otro pero esta zona te la recomiendo mucho.

Booking.com

A la mañana siguiente nos despertamos tranquilamente y como amaneció nublado y con viento no teníamos muchas ganas de bañarnos en la playa, así que nos acercamos al Parque Nacional de Butrinto a visitar su yacimiento arqueológico. Este Parque Nacional es otro de los lugares imprescindibles que ver en Albania. Está a solo 10 minutos en coche de Ksamil, muy cerca de la frontera con Grecia y si estás en esta zona no puedes perderte su visita. A nosotros nos recordó a los templos de Angkor Wat de Camboya.

Te dejo el post de «Butrinto: el Angkor Wat de Albania» con toda la info que necesitas para tu visita y los menores consejos para ir, además de precios, horarios, fotos etc.

Entrada al Teatro Romano de Butrinto

Después de ver las ruinas de Butrino empezó a apretar el hambre. El día anterior cuando estábamos llegando a Ksamil vimos un restaurante un tanto curioso a orillas de un lago, y decidimos ir a probar si estaba abierto. El restaurante es «The Mussel House» y la verdad, fue todo un acierto.

Nos pegamos una buena comilona a base de mejillones ¡no podía ser de otra manera llamándose el restaurante «La Casa de los Mejillones»! y los acompañamos con un buen vinito blanco. El tiempo mejoró a mediodía como puedes ver en la foto y estuvimos muy a gusto en una mesa a orillas del lago de Butrinto, comiendo sin prisa, saboreando cada bocado y viendo a los patos pasar a nuestro lado. Si, otro de esos grandes momentos que cada vez que piensas en él, te trasladas al lugar donde lo viviste y se te pone una sonrisa tonta en la cara. Y que conste, que no es por el vino 😉

Mussel House Albania

Aunque nosotros no lo hicimos porque era fuera de temporada, organizan tours por el lago para ver como crían mejillones, ya que es una zona muy popular para hacerlo. También tiene allí mismo donde el restaurante, una zona de alojamiento en cabañas de madera que tenían muy buena pinta (al menos por fuera) y a unos precios bastante razonables.

mussel house ksamil

Por la tarde, relax entre el hotel y la playa. Mucho día de playa no hacía pero es tan bonita que no podíamos dejar de ir así que nos dimos un paseo por las playas que estaban cerca del alojamiento. Bueno, el resto de la familia se bañó pero yo me quedé en la tumbona y solo metí los pies para subirme a un columpio encima el agua que era super instagrameable.

Poda Ksamil

A esta zona de la costa albanesa la llaman últimamente las Maldivas europeas, por su color de agua turquesa y sus aguas cristalinas y se ha hecho muy viral en Instagram. Nos recordó a las playas de postal que conocimos cuando estuvimos en Maldivas haciendo un crucero de submarinismo. Puedes ver fotos y leer sobre este pedazo de viaje que hicimos en el post «Vida a bordo en Maldivas»

Poda Ksamil

Cuando cayó la noche apretaba algo más el frío así que buscamos un restaurante para cenar y yo esta vez lo quería con vistas al mar y no a la carretera como la cena del día anterior. Muy cerca del hotel encontramos abierto el Restaurante Korali. El restaurante estaba bien, pero no fue nada fuera de lo común. Eso sí, los precios al estar donde estaba, fueron bastante más caros que el restaurante de Kebab cerca de la carretera de la cena del día de antes
Después de la cena no había nada que hacer por la zona y fuimos al hotel a descansar.


Día 10: Road trip costero de Kasamil a Vlore

De Ksamil a Vlore (2.5 horas, 130 km)

Segundo día que amanecemos en Ksamil, esta vez con un tiempo espectacular. No podíamos irnos sin disfrutar de esas aguas turquesas y arena blanca que tanto queríamos ver. Decidimos aprovechar la mañana en la playa, quedarnos en Ksamil hasta la hora de comer y poner rumbo al norte por la costa un poco más tarde.

Seguro iati

Alquilamos un patinete acuático y nos fuimos a explorar las pequeñas y famosas islas que tenemos en frente, con Corfu como telón de fondo. Las peques lo gozan, Mike no para de pedalear y yo disfruto del sol un rato. Eso sí, a Corfu no llegamos que está bastante más lejos. Lo que si hacemos es acercamos a una de las tres islas, a la más cercana, aunque no nos bajamos a explorarla y solo nos pegamos un baño por allí. Una hora de patinete no da para tanto.

Costa

Después nos tumbamos un rato al sol. Bueno, mejor digo me tumbo un rato al sol mientras Mike se reboza con las niñas en la arena de la playa. Como no somos mucho de estar a pleno sol tirados a la bartola mucho tiempo, cuando nos aburrimos seguimos el viaje hacia el norte por la carretera de la costa. Ya habíamos dejado el hotel así que nos quitamos la arena como podemos y empezamos una nueva ruta en coche.

Dejamos atrás la costa jónica para pasar a la adriática. Un recorrido en coche que nos deja estampas preciosas con un mar azul intenso que contrasta con playas blancas y un paisaje hacia el interior también espectacular. Descubrimos por encima el Parque Nacional de Llogara. Una zona no tan conocida ni visitada pero desde luego que si vas con tiempo y te gusta la naturaleza, es un Parque Nacional que merece la pena explorar. Nosotros nos quedamos con las ganas.

Parque Nacional de Llogara

Seguimos hacia el norte hasta llegar a Vlore, una ciudad costera bastante grande. Aquí es donde vamos a dormir. Llegamos a tiempo para explorar un poco Vlore, que nos sorprende gratamente. Cenamos en el centro de Vlore y paseamos por el Old Town, que aunque parece un decorado para turistas (es un barrio remodelado recientemente para este fin), también encontramos alguna plaza, alguna esquina y algún bar frecuentado por gente local, como nos gusta a nosotros. Aquí comimos una hamburguesa en una hamburguesería de comida rápida albanesa, nada que destacar. Nos llama la atención que las zonas limítrofes entre el Old Town remodelado y el centro de Vlore normal, es un contraste brutal. Nos pusimos en la esquina de una calle y mirábamos para la izquierda: decorado cuqui con edificios nuevos y casas pintadas de color pastel, mirábamos a la derecha: ciudad con edificios medio derruidos, sucios y grises, muy grises.

Vlore, Albania

Después de este pequeño paseo volvemos al alojamiento y caemos rendidos en el hotel Mazarinne. Viajar da vida pero reconozco que es agotador, y si viajas con niños lo es aún más.
El hotel donde nos quedamos está en las afueras, en frente del mar. Es un hotel muy nuevo son spa y una piscina espectacular, una pena que nos hizo mucho mucho viento y no pudimos disfrutar del baño en la bonita piscina. Pero como digo siempre, tendremos que volver en verano para pegarnos un baño con vistas en la preciosa piscina. Eso sí, África compensó eso del baño porque teníamos un baño gigante con una bañera muy grande y ducha con hidromasaje y se metió en la bañera y no la podíamos sacar. La llenó de burbujas y decía que era una medusa descansando. Total, que al resto de la familia nos tocó usar la ducha.

mazarine hotel vlore

Día 11: Vlore y trayecto a Berat

De Vlore a Berat (1.5 horas, 100 km)

Como el día anterior no nos dio mucho tiempo a conocer Vlore y solo vistamos la zona centro, hoy lo recorremos un poco más, pero esta vez los alrededores. Aunque ya conocimos el Old Town que es bastante turístico, los alrededores son más interesantes con su vida real y su día a día normal.

santuario Kuzum Baba

Yo me empeño en subir al santuario Kuzum Baba, que resulta tener también un restaurante un tanto curioso y tiene unas bonitas vistas de la ciudad. De camino al centro vemos el paseo marítimo, la Mezquita Muradie, la Torre del Reloj, que está bajo reparación y el Monumento a los héroes.
Vlore no es una ciudad muy bonita ni es uno de los lugares más populares que ver en Albania, pero mucha gente la visita en verano porque tiene buenas playas en los alrededores. Nos recuerda a Torremolinos porque tiene muchos hoteles en la costa pero también algunos lugares en el centro histórico interesantes. Eso sí, yo la visitaría si como a nosotros, te pilla de paso y no quieres hacer jornadas muy largas en coche. El hotel donde estuvimos está genial para descansar.

Después de explorar Vlore un poco más, como no queremos que se nos haga tarde, ponemos rumbo a Berat dejando la costa atrás y yendo hacia el interior. Tengo muchas ganas de la siguiente parada porque es uno de los platos fuertes del viaje. Una vez en el coche, Google marca menos de dos horas de trayecto pero entre las malas indicaciones de Google Maps en este país, las carreteras albanesas y viajar con peques…. no se sabe lo que vamos a tardar porque muchas veces hemos acabado tardando el doble de lo que indicaba Google (o más). De hecho después de este viaje, como Google se lio tantas veces, África ahora siempre dice «Silly Google» cada vez que lo ponemos en el coche.

Piccolo Grande Amore, Berat

Llegamos a Berat a mediodía y vamos directos a buscar un restaurante para comer. Miro en Tripadvisor y el número uno en ese momento es el Piccolo Grande Amore (ahora está el cuarto). Es comida tradicional albanesa y comida italiana (que a las peques les encanta). El restaurante está algo apartado del centro pero tiene unas vistas preciosas de la ciudad.
En varios restaurantes y alojamientos nos han recibido (o despedido) con un chupito de Raki o Rakia y en este restaurante nos lo dan al acabar de comer.

El Raki es una bebida casera que usan como aperitivo o digestivo y que suelen ofrecer a los invitados o huéspedes. Esta hecha de uvas o de otras frutas, tiene bastante alcohol (entre el 40% y el 50%) y la verdad que a mí no me hace mucha gracia. Pero para mostrar respeto, algún chupito le he tenido que dar Por cierto, esta costumbre no es solo de Albania, este tipo de bebida se toma en todos los Balcanes.

Berat

Después de comer paseamos sin rumbo por el centro de Berat, aunque no estamos mucho tiempo ya que al día siguiente tenemos pensado ver la ciudad bien y por la tarde queremos disfrutar del alojamiento porque esta noche nos quedamos en un castillo en lo alto de una colina. Es un sitio precioso y muy singular, y como te puedes imaginar, África y Zoe alucinan al llegar.

Castle park hotel berat

El alojamiento es el Castle Park Berat. Es un hotel experiencial que ofrece un montón de actividades y es sede del «Albanian Rafting Group». Por tema de tiempo y logística con las peques no podemos hacer rafting, aunque nos entraron muchísimas ganas cada vez que veíamos a los 4×4 salir a la aventura. Lo que si hicimos fue una clase de cocina tradicional albanesa, en la misma cocina del hotel, y luego nos la comimos en su restaurante ¡sí, nos comimos nuestros propios platos para cenar!

Castle Park Berat

El taller de cocina albanesa es una actividad muy chula y una preciosa experiencia que puedes vivir en familia mientras viajas. En el sur de Italia hicimos un taller para aprender a hacer auténtica pizza napolitana y nos flipó. Cuando Alma, la dueña del hotel, nos dijo que podíamos hacer un taller y aprender a hacer platos albaneses con ella metiéndonos en la cocina de su hotel, no lo dudamos ni un momento, así que nos pusimos los gorros y los delantales y pasamos la tarde en la cocina del hotel aprendiendo sobre los productos locales, la forma de cocinar, picoteando alguna cosa y tomando (los adultos) una copita de vino del lugar.

Desde que viajamos en familia la verdad que nos ha cambiado un poco el chip y muchas veces cambiamos una mañana o una tarde y en vez de dedicarla a visitar algún sitio, la dedicamos a simplemente tener experiencias como esta y la verdad es que hasta ahora han sido todo un éxito. Son experiencias originales con las que disfrutas y aprendes cosas diferentes en los destinos a los que viajas, y creo que sobra decir que los más peques de la casa las disfrutan muchísimo.

Berat

Si haces parada en Berat te recomiendo al cien por cien, tanto el alojamiento como la actividad. Y si no tienes tiempo de cocinar, reserva en su restaurante para comer o cenar porque son uno de los mejores restaurantes de la ciudad y tiene muchísima fama. Lo vimos la noche que cenamos porque había muchas familias albanesas cenando y celebrando alguna ocasión especial juntos en el restaurante.

Siempre que viajamos con niños, y más cuando el viaje es, como este, un no parar, intentamos buscar talleres, visitas y actividades chulas para ellas. Al final, estos momentos en los que paramos y disfrutamos todos, nos sirven mucho para pasar tiempo en familia, conocer más a fondo la vida local, parar un poco y vivir experiencias que de otra manera no viviríamos.

Una cosa que intentamos elegir cuando dormimos en hoteles y no apartamentos, es que haya un restaurante cerca, o mejor todavía en el propio hotel. Las cenas con el cansancio a veces se complican y si podemos ir a la cama directos después de cenar, se agradece.


Día 12: Berat y trayecto a Tirana

Mañana en Berat y tarde de Berat a Tirana (1:45 horas, 98 km)

Nos despertamos como princesas en nuestra habitación del castillo y después de coger fuerzas en el desayuno, volvemos a visitar Berat. Berat es uno de los lugares más visitados de todo el país porque es Ciudad Patrimonio de la Unesco. Como ya sabrás, hay miles de sitios que ver en Albania pero Berat es otro de los imprescindibles.
Hoy no tenía muy preparada la visita porque no había tenido tiempo de ver los sitios más importantes ni donde quería ir, y tampoco teníamos mucho tiempo para perdernos entre sus calles ,así que decidimos hacer un free tour con Bruno de @freetourberat.
Para mí, este tipo de tours son todo un acierto porque aprendes muchas cosas que de otra manera no aprenderías. Por ejemplo, todo el mundo dice que Berat significa la «Ciudad de las mil ventanas», incluso la Wikipedia, pero están equivocados, Berat significa la «Ciudad de una ventana sobre otra». Un pequeño detalle, pero algo curioso que aprendimos sobre Berat gracias al Free tour.

Berat

El free tour estuvo bien, duró un par de horas y recorrimos algunos de los sitios más interesantes que ver en Berat, como los cascos antiguos, que hay hasta tres en la ciudad a ambos lados del río Osum que divide la ciudad en dos partes, y algunas de las Ermitas e Iglesias, de las muchas que hay en Berat. Esas callecitas en algunos casos me recordaron mucho a las Hurdes en España, con esa arquitectura de casas de piedra mezclada con madera y en muchos casos semi derruida, y esas estampas de burros y lugareños pasando por sus calles empedradas. Creo que los dos sitios comparten esos rincones preciosos pero a la vez pobres pero con mucho encanto.

Calles de Berat

Después del free tour tuvimos tiempo de perdernos a nuestro aire nosotros solos, comernos un helado artesanal buenísimo (por 40 céntimos) a orillas del rio y subir a conocer el Castillo de Berat que está en lo alto de una colina y tiene unas vistas impresionantes.

Helados en Berat

Si te interesa llevar un Free Tour cerrado antes y no dejarlo para el último momento, puedes hacerlo aqui con Civitatis.

Subimos al Castillo de Berat en coche aunque también se puede hacer andando. De ambas maneras se tarda 10 minutos. El Free Tour subía al castillo andando y allí acababa la visita, pero nosotros decidimos subir en coche porque Zoe no estaba muy por la labor de andar, y menos cuesta arriba. Además en el tour éramos todo adultos así que las dos horas de explicaciones se les hicieron algo pesadas a las niñas por lo que improvisamos e hicimos el castillo por nuestra cuenta para adaptarnos a su ritmo.

Berat

Dimos un paseo por el Castillo que es precioso, la entrada es gratuita y pudimos aparcar en un camino antes de pasar las murallas.
Una vez dentro del castillo encontramos un restaurante que nos gustó mucho para comer. En una de esas calles empedradas y preciosas nos sentamos en un barecito enano con tablones de madera a modo de mesa y sillas de piedra. Nos encantó la comida tradicional, los precios estaban bien y la familia era la mar de simpática. El restaurante se llama Temi Albanian Food, y nosotros entramos de casualidad pero al poner aquí el link, veo que tienen 4.9 de puntuación en Google y casi 900 reseñas y no me extraña nada. Junto con el restaurante de Girokaster fue uno de los mejores restaurantes que descubrimos en todo el país.

Restaurante Temi, Berat

Cuando ya habíamos recuperado fuerzas seguimos nuestro paseo hasta un mirador en el castillo. Para mi este mirador fue uno de los puntos fuertes del castillo, porque desde allí puedes ver las montañas que rodean Berat, el rio bajo tus pies y la ciudad a los dos lados del Osum. Sin duda la visita el Castillo es muy recomendable. Los castillos acabaron siendo unos de mis lugares que ver en Albania y nos encantó la experiencia de que además de verlos, en algunos sitios pudimos incluso dormir en ellos.

Berat

En Berat ocurre como en Girokaster, muchas excursiones van a pasar el día. En unas horas se puede ver lo más importante de la ciudad pero lo mejor es hacer una noche y dedicar un día entero a ver Berat. También tiene como Girokaster, unos alrededores preciosos. En este caso, el Cañón del Río Osum y las Cascada de Bogove son preciosas, pero nosotros no tuvimos tiempo de verlo porque hay que dedicarle el día entero a la excursión y desgraciadamente teníamos que seguir la ruta. Esta zona no es una de las más populares que ver en Albania por los turistas pero la verdad que merece mucho la pena. Si hubiésemos tenido más días nos hubiésemos quedado aqui una o dos noches más sin dudarlo.
Si te interesa la excursión desde Berat puedes contratarla con Civitatis aquí.

Tras visitar el castillo, aprovechamos que las peques estaban cansadas y partimos hacia la capital de Albania, Tirana, con algo de pena, o más bien mucha, porque es la última parada de nuestro viaje y no nos gusta nada cuando en los viajes empiezas a «oler» el final. También partimos con mucha esperanza de que pudiésemos tener un viaje en coche sin muchas complicaciones. No te lo he contado pero cuando estuvimos en Albania, justo Zoe acababa de dejar de usar pañal durante el día. Hicimos muchas horas en coche, como has podido leer a lo largo del post, y la peque aprendió que cuando íbamos en el coche y gritaba «teno caca», nosotros parábamos lo más rápido que podíamos y la sacábamos del coche. Entonces, tuviera caca o no, cuando estaba harta de coche y quería salir, gritaba «teno caca» y una vez que estábamos todos fuera del coche nos decía que no, que lo que ella quería era ir al parque a jugar.

Tirana

Google Maps ponía unas dos horas de trayecto desde Berat hasta Tirana, y aunque obviamente, tardamos más, en tres horitas estábamos llegando a la capital del país. No se nos dio muy mal la verdad.
Lo primero que hicimos fue ir al hotel para dejar el coche y olvidarnos de él mientras visitábamos la ciudad. El hotel que elegimos es «La Boheme Tirana», estaba algo apartado del centro (unos 10 minutos andando), pero leímos que estaba en una zona muy tranquila pero a la vez con mucha oferta de restauración y el hotel tenía parking. Con el coche no queríamos meternos en el centro de la ciudad pensando que sería un caos, pero nada más lejos de la realidad…

Llegamos por la tarde pero hacía muy buen tiempo así que una vez hecho el check in y aparcado el coche (en un parking de esos con ascensor para coches) fuimos a dar un paseo por la ciudad. Ya tenía un itinerario pensado para el día siguiente así que esa tarde el plan era dar un paseo sin rumbo, sin prisa y sin muchas expectativas. Eso días que al final acababan molando un montón. Vimos en el mapa que había un parque bastante grande de camino al centro así que allá que fuimos.

Tirana - mummy taxi

Pasamos la tarde por el Parku Rinia y sus alrededores, y dimos una vuelta por alguno de los bulevares del centro. Sin duda el Parku Rinia ha sido uno de los sitios favoritos que ver en Albania para las peques. El parque está genial, es enorme y está muy cerca de algunos museos y lugares interesantes que visitamos al día siguiente. Además en una explanada de césped que hay allí mismo, encontramos un montón de tumbonas, con una food truck y un escenario donde pudimos ver un concierto de música en directo totalmente gratis. Aunque era a principios de mayo, nos sentimos como en una noche de verano.

Concierto aire libre Tirana

De vuelta al alojamiento, cenamos en la misma calle del hotel, en un sitio de pollo y kebab bastante popular y frecuentado por locales, se llama Mr Chicken. Nos gustó la comida y el ambiente, aunque era como una franquicia de comida rápida. Otra de las cosas que nos gustó fue que estaba a dos minutos andando del hotel.


Día 13: Tirana

Día en Tirana

Mucha gente no para en la ciudad de Tirana en su ruta porque no se lo plantea como algo interesante que ver en Albania. Igual piensan que no tiene mucho ofrecer, porque van buscando playa o porque no tienen mucho tiempo en el viaje y no quieren «perder» un día en la ciudad. Nuestro viaje de dos semanas por Albania fue un no parar y cambiamos de hotel prácticamente cada noche, por lo que decidimos quedarnos las dos últimas noches en el mismo hotel en la ciudad antes de coger el avión de regreso a España. Así nos dimos un respiro de hacer y deshacer maletas cada noche y cada mañana y al final resultó que nuestra visita a Tirana nos encantó y sin duda es uno de los lugares que ver en Albania que recomendamos conocer.

Bunker Art Tirana

Cuando investigué sobre qué ver en Tirana, encontré que había bastantes lugares interesantes para ver y cosas que hacer, así que al día siguiente nos pusimos manos a la obra para conocer la capital. Además de volver al Parku Rinia y ver la escultura de «La Reja-The Cloud», fuimos a ver el búnker que han convertido en museo, el «BunkArt2», el «House of Leaves Museum» que es el Museo de la vigilancia secreta o del espionaje, también fuimos a ver la famosa Plaza de Skenderberg donde suelen organizar diferentes actividades (en nuestro caso había un par de atracciones de feria para niños) y nos acercamos hasta la impresionante Mezquita Namazgah.

Mezquita Namazgah Tirana

Por cierto, en nuestro paseo por Tirana nos pasamos por el «Kalaja e Tiranes» que ponía que era un castillo medieval, pero se olvidaron de especificar que se ha convertido un un centro comercial pijo y que de castillo queda poco. Era chulo si, pero al fin y al cabo un centro comercial.
Después de ver la mezquita por fuera, cruzamos el río y volvimos por el otro lado (en ese lado del río es donde estaba nuestro hotel). Nos encontramos de casualidad con la «Pirámide de Tirana», un espacio que nos llamó mucho la atención pero que estaba cerrado cuando fuimos nosotros. Ahora se ha remodelado y se puede visitar.

Bunker Art Tirana

En la foto de arriba, Zoe está delante de una imagen escalofriante dentro del Bunk Art 2, el búnker que se ha convertido en museo y que puedes visitar en el centro de Tirana.

Ya lo supimos al llegar pero tengo que decir que Tirana nos ha dado una sorpresa muy muy buena, no era para nada lo que esperábamos. Hay muchas zonas verdes, bulevares peatonales con mucho ambiente, avenidas grandes con árboles, parques con conciertos gratuitos al aire libre, un pequeño río que cruza la ciudad, y todo está bastante limpio. Es una ciudad pequeña así que está muy lejos del caos y del tráfico horroroso que se puede ver en otras grandes capitales. Además, tiene una vida cultural llena de actividades muy interesantes.

Tirana

En esta foto África está jugando en la escultura de «La reja» o «The Cloud» que se puede visitar y escalar en el Parque Rinia.

Y no solo eso, en los alrededores de la capital puedes hacer muchas visitas en un entorno más natural. Catas de vinos, conocer la preciosa ciudad de Kruja o visitar el Parque Nacional de Dajti y subir en el teleférico para ver Tirana desde las alturas (eso lo hicimos al día siguiente así que te lo cuento más abajo).

En resumen, si vienes a Albania, déjate enamorar por su capital, Tirana.


Día 14: Parque Nacional de Djati (Tirana) y vuelta a casa

Nuestro segundo día en Tirana, antes de coger el vuelo de vuelta a España lo dedicamos a conocer el Monte Djati, un Parque Nacional que hay a tan solo 15 minutos de la ciudad. Nos podríamos haber quedado perfectamente esa mañana de paseo por la ciudad, y lo pensamos, pero como las cabras tiran para el monte, allá que fuimos, a subir el Monte Dajti.
Se puede subir andando o en un funicular, y desde allí hay un montón de actividades que puedes hacer. Puedes hacer mini golf, montar a caballo, paintball, quad, parapente, senderismo o como hicimos nosotros, simplemente dar un paseo, tomar algo en las alturas y disfrutar de la naturaleza, de las vistas y de algo de aire fresco antes de meternos en el avión de vuelta a casa.

monte Dajti

La parte alta del monte, donde llega el funicular, es un sitio muy visitado por los Albaneses los findes de semana y festivos. Aunque había algunos turistas, se ve que es un lugar con bastantes albaneses visitándolo. La verdad que nos vino muy bien antes del vuelo estirar las piernas y estar al aire libre porque luego tuvimos un vuelo movidito. Desde allí fuimos directamente al aeropuerto a dejar el coche de alquiler y coger el vuelo.

monte Dajti

En lo alto del Monte pudimos ver a un apicultor cuidando de sus abejas. Nos vino genial para explicarle a África cómo las abejas producen la miel, aunque no supimos explicarle que hacía exactamente el apicultor.

Bueno, llegamos al aeropuerto y justo al llegar vemos en la pantalla que el vuelo se retrasa 3 horas (justo en ese momento nos llegaba el email informando). Tres horas de retraso, más tres horas de antelación con las que llegamos al ser vuelo internacional, más las horas de vuelo y tal y cual… se nos iba a hacer una tarde noche larguísima. Pero es lo que hay. Aunque no nos podemos quejar, porque después de dos semanas viajando, ese fue nuestro mayor inconveniente en el viaje, así que ojala todo fuera eso.

Siempre vamos con bastante margen porque nunca se sabe. En mi vida he cogido muchísimos vuelos y solamente he perdido uno. Y la verdad que viajando en familia, pensar que pierdes un vuelo y tienes que comprar cuatro vuelos nuevos, no es algo que queramos hacer jajajaja.

Cuando volvimos, contacté con Iati, ya que llevábamos el seguro familiar con ellos y me asesoraron con la reclamación por el retraso pero finalmente no pudimos hacer nada porque se retrasó menos de tres horas. Te dejo aquí un DESCUENTO CON CUALQUIER TIPO DE PÓLIZA DE VIAJE DE IATI por si quieres viajar asegurado.

Seguro iati

Y con esto y un bizcocho se acaba nuestro itinerario de 14 días en familia por el país de las águilas: Albania. Un país que nos ha encantado por sus paisajes, por su naturaleza, por sus gentes y por sus precios. Muy recomendable para visitar en familia, y muy seguro para recorrer por libre.


Estamos preparando otros itinerarios alternativos de menos días ya que sabemos que muchos de vosotros vais a Albania este año pero solo una semana. Vamos a publicar dos alternativas de itinerario, una más de montaña y otra de playa así que no te pierdas nada y suscríbete al blog. Te llegarán a tu bandeja de correo en cuanto las publiquemos.
También estamos trabajando en una Guía práctica de Albania y en varias excursiones que hicimos y que nos encantaron.

Kruja

Y si quieres ver todo el contenido de qué ver en Albania que tenemos publicado sobre este país, te dejo enlace a la página de Albania del blog donde puedes encontrar excursiones, recomendaciones y un artículo muy completo sobre Dónde dormir en Albania, con todos los alojamientos donde nos quedamos, con los precios, links, fotos y nuestra opinión sobre cada uno.

En redes sociales también tenemos muchos videos e información sobre el país. Te dejo aquí los enlaces de redes sociales y para suscribirte al blog.

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Gracias y nos vemos en el próximo destino 😉


Recuerda que en Albania no sirve la tarjeta sanitaria europea. Nosotros siempre viajamos con Iati, con la póliza familiar. Te dejo un descuento.

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A veces las cosas no salen como esperamos ¿verdad?
Así es la vida y así son los viajes.

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Ya sea que nos pongamos malos, que nos roben o un percance con el coche.
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