Todo lo que debes saber sobre cómo pasar una esclusa en barco

Antes de nuestro primer crucero fluvial, las esclusas eran una de las partes que más respeto nos daban. No sabíamos cómo entrar con el barco, controlar los cabos mientras cambiaba el nivel del agua y organizar la maniobra con África y Zoe, que entonces tenían siete y tres años.

Por suerte, junto a la base de Le Boat en Aquitania había una esclusa y pudimos pasarla acompañados durante la formación. Aquella primera práctica de cómo pasar una esclusa en barco nos dio las nociones básicas y, después de varias esclusas por nuestra cuenta, empezamos a afrontarlas con mucha más tranquilidad. Al final del viaje, incluso disfrutábamos de ellas como parte de la aventura.

Cómo pasar una esclusa en barco fluvial en Francia.

Dos años después, en Alsacia, viajamos solo dos adultos y con un barco de 14 metros. Esta vez la explicación fue únicamente teórica, pero la experiencia anterior nos permitió repartir las tareas, preparar los cabos y pasar las esclusas sin dificultad.

Pasar una esclusa no es complicado, pero exige ir despacio, prestar atención y tener claro qué debe hacer cada persona. En este artículo te explicamos cómo lo hacíamos paso a paso, cómo nos organizábamos con las niñas y qué diferencias encontramos entre las esclusas de Aquitania y Alsacia.

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¿Qué es una esclusa y cómo funciona?

Una esclusa permite que los barcos superen los desniveles de un canal o un río. Funciona como una especie de ascensor de agua: el barco entra en un espacio cerrado entre dos compuertas y, una vez dentro, el nivel del agua sube o baja hasta igualarse con el siguiente tramo de navegación.

Vista de pajaro de una esclusa en Alsacia

El proceso es sencillo. Se abre la primera compuerta, el barco entra y se colocan los cabos para mantenerlo controlado. Después, la compuerta se cierra y la esclusa comienza a llenarse o vaciarse. Cuando el agua alcanza el nivel del otro lado, se abre la segunda compuerta y el barco puede continuar.

La esclusa de Saverne en Francia

Cuando navegas río arriba, el vaso se llena y el barco asciende. Esta maniobra suele ser algo más movida porque entra agua en la esclusa, por lo que hay que prestar especial atención a los cabos. Cuando navegas río abajo, el vaso se vacía y el barco desciende.

Aunque todas cumplen la misma función, no todas se activan de la misma manera. Durante nuestras rutas encontramos sistemas diferentes en Aquitania y Alsacia, que explicaremos más adelante.

¿Es difícil pasar una esclusa en barco?

No, pasar una esclusa no es especialmente difícil, aunque las primeras veces impone. La entrada puede parecer estrecha, pero la maniobra se realiza a muy poca velocidad y con cuidado para evitar rozar los laterales o golpear las compuertas.

En nuestro primer viaje por Aquitania íbamos tres adultos. Mike conducía, mi hermana Pati se ocupaba de la popa y yo de la proa, mientras África y Zoe permanecían dentro del barco. La formación práctica que recibimos al recogerlo nos ayudó a entender el proceso, aunque las primeras esclusas que pasamos solos todavía exigieron bastante concentración y coordinación.

Dos años después, en Alsacia, ya teníamos experiencia y viajábamos únicamente dos adultos con las niñas. Nuestro barco, el Liberty, medía 11,23 metros de largo y 3,90 metros de ancho. Mike conducía y yo me encargaba del amarre desde la proa, utilizando el bichero para pasar el cabo. La maniobra nos resultó mucho más sencilla que durante el primer viaje.

Aun así, tanto la entrada como la salida requieren atención. Hay que avanzar despacio, alinear bien el barco y no dejarse presionar si es necesario corregir la posición. Al salir, conviene esperar a que se calme la turbulencia y abandonar el vaso lo más recto posible.

En este vídeo puedes ver cómo realizábamos el proceso completo durante nuestra ruta por Alsacia: desde la activación de la esclusa y la espera frente al semáforo hasta la entrada, el amarre y el cambio de nivel. Después te explicamos cómo funciona una esclusa y cada parte de la maniobra paso a paso.

Cómo pasar una esclusa en barco paso a paso

Aunque la maniobra dentro de la esclusa era bastante parecida, la forma de solicitar el paso cambiaba entre Aquitania y Alsacia. Este era el proceso que seguíamos nosotros durante los dos viajes. En el vídeo que encontrarás más adelante también puedes ver la maniobra completa y cómo utilizábamos el mando a distancia para pasar una esclusa en Alsacia.

1. Activar la esclusa y esperar la señal

Antes de entrar, lo primero era avisar al sistema de que estábamos esperando para pasar. En Aquitania había que girar un cable suspendido sobre el canal unos 50 metros antes de llegar a la esclusa. En Alsacia el sistema era automático y utilizábamos un mando desde el barco para solicitar el paso.

Después había que fijarse en el semáforo de la esclusa. Con la luz roja debíamos esperar y solo podíamos comenzar la maniobra de entrada cuando cambiaba a verde y las compuertas estaban abiertas.

Barco esperando para pasar esclusa

Cuando navegábamos río arriba en Aquitania, dejábamos a Pati en tierra antes de la esclusa. Ella caminaba hasta el vaso y esperaba allí para que pudiéramos lanzarle los cabos desde el barco, ya que el nivel del agua estaba muy bajo y no alcanzábamos los puntos de amarre desde dentro. Al navegar río abajo no era necesario hacerlo con antelación: como el agua estaba al nivel de la parte superior de la esclusa, podía bajar directamente del barco una vez dentro.

Ahora explicamos de forma general que esperábamos frente a la esclusa. Aquí debemos diferenciar entre canal y río:

  • En el canal, amarrar mientras esperábamos era principalmente una cuestión de comodidad.
  • En el río Baïse era importante utilizar los amarres de espera porque junto a cada esclusa había un azud que permitía mantener el curso natural del río. La corriente generada por el azud hacía más difícil mantener el barco controlado sin amarrar.
Esperando señales para entrar esclusa en Alsacia

Consejo Bloguera Viajera: Si al llegar ves que la esclusa acaba de cerrarse para dejar pasar a otro barco, utiliza los puntos de amarre que encontrarás antes de la entrada. Así podrás esperar tranquilamente sin tener que mantener el barco parado en el canal durante los 20 minutos que puede durar la maniobra.

2. Entrar en la esclusa

Cuando el semáforo cambiaba a verde y las compuertas estaban completamente abiertas, alineábamos el barco antes de entrar y avanzábamos a la velocidad mínima. Colocarlo recto desde el principio facilita mucho la maniobra y evita tener que hacer grandes correcciones dentro de la esclusa.

Entrando una esclusa con el barco

Si el barco comenzaba a desviarse, dábamos marcha atrás para detener la maniobra y utilizábamos los propulsores para corregir la posición antes de continuar. Una vez dentro, seguíamos avanzando muy despacio y reducíamos todavía más la velocidad al acercarnos a la compuerta delantera o a otra embarcación. Muchas esclusas tienen espacio para dos barcos, por lo que es habitual compartir el vaso.

En el río Baïse encontramos algunas esclusas tan estrechas que, antes de entrar, teníamos que levantar las defensas y apoyarlas sobre el lateral del barco para reducir su anchura. En estos casos era todavía más importante entrar completamente rectos y avanzar con mucha precisión.

Subiendo los defensores del barco antes de pasar una esclusa

El barco debe moverse siempre con el motor. Los cabos sirven para mantenerlo controlado una vez amarrado, no para arrastrarlo ni intentar colocarlo dentro de la esclusa, ya que estas embarcaciones pesan mucho.

Consejo Bloguera Viajera: ve siempre despacio y no dejes que nadie te meta presión. A veces tendrás personas mirando, otro barco esperando detrás o una embarcación ya dentro de la esclusa. El turismo fluvial es una forma de viajar sin prisas: tómate el tiempo necesario para alinear el barco, corregir la posición y entrar con seguridad.

Como pasar una esclusa

3. Amarrar el barco dentro de la esclusa

Cuando el barco estaba bien colocado, utilizábamos los cabos para impedir que se desplazara hacia delante o hacia atrás mientras cambiaba el nivel del agua. Esa es la función principal del amarre: evitar que el barco pueda golpear las compuertas de la esclusa o a otra embarcación, ya que una colisión de este tipo sí podría causar daños importantes.

No es necesario impedir por completo el movimiento lateral. Si el barco se acerca a la pared, las defensas colocadas en el costado lo protegen y evitan que el casco resulte dañado. Lo importante es controlar el movimiento longitudinal y mantener el barco dentro del espacio que le corresponde.

Tirando el cabo en la esclusa

En Aquitania, mi hermana se ocupaba de la popa y yo de la proa. Cuando navegábamos río arriba, Pati bajaba antes de llegar a la esclusa y nos esperaba en la parte superior para recoger los cabos que le lanzábamos desde el barco. Al navegar río abajo, el agua estaba inicialmente al nivel del borde y podía bajar directamente una vez dentro.

En Alsacia simplificamos bastante la maniobra. Como ya teníamos experiencia, amarrábamos únicamente la proa del Liberty y yo utilizaba el bichero para pasar el cabo por el punto de amarre sin bajar del barco.

Punto de amarre dentro una esclusa profunda

Durante el llenado o vaciado del vaso, el cabo debe ajustarse para acompañar la subida o bajada del barco. Hay que prestarle atención durante todo el proceso, especialmente cuando la esclusa se está llenando, porque la entrada de agua provoca más movimiento. Nunca debe dejarse bloqueado mientras cambia el nivel.

Consejo Bloguera Viajera: mantén los cabos ordenados, sin nudos y preparados antes de entrar en la esclusa. Así estarán listos para usarlos en cuanto el barco esté colocado y no tendrás que perder tiempo deshaciendo nudos en mitad de la maniobra.

4. Activar la esclusa y controlar los cabos

Una vez que el barco estaba bien colocado y los cabos asegurados, activábamos el cambio de nivel. El sistema era diferente en cada zona. En el Canal Lateral del Garona, en Aquitania, había que pulsar un botón situado junto a la esclusa. En el río Baïse utilizábamos una llave que se introducía en la unidad de control de cada esclusa. Nos la entregó la esclusera al pasar la doble esclusa de Buzet-sur-Baïse y la devolvimos en el mismo lugar al regresar.

Mando del control en la esclusa en el rio Baise

En Alsacia, tanto la solicitud de paso como la activación se realizaban con el mando a distancia que nos habían entregado al recoger el barco en Hesse.

A partir de ese momento, las compuertas se cerraban y el vaso comenzaba a llenarse o vaciarse. Durante todo el proceso permanecíamos atentos al barco y ajustábamos los cabos a medida que subía o bajaba el nivel del agua.

Controlando el barco durante el paso por una esclusa

Cuando la esclusa se llena para subir, la maniobra es más movida porque la entrada de agua puede empujar el barco hacia delante o hacia atrás. Es entonces cuando más atención hay que prestar a los amarres para evitar que se acerque a la compuerta o a otra embarcación. Al bajar, el movimiento suele ser menos visible, pero también se producen corrientes bajo el barco y hay que ir soltando cabo para que no quede tenso durante el descenso.

No hay que soltar los cabos ni abandonar la posición hasta que el nivel del agua se haya igualado y las compuertas de salida estén completamente abiertas.

Paso por una esclusa hacia arriba

Consejo Bloguera Viajera: cuando las compuertas se abran, espera aproximadamente un minuto antes de soltar los cabos y comenzar la salida. Así das tiempo a que se calme la turbulencia residual del agua y podrás alinear el barco con más facilidad para salir recto de la esclusa.

5. Soltar los cabos y salir de la esclusa

Cuando las compuertas estaban completamente abiertas y el agua se había calmado, soltabamos los cabos y utilizábamos el motor para separar el barco del punto de amarre y alinearlo con la salida.

Igual que al entrar, hay que salir a velocidad mínima y con el barco lo más recto posible. Si comienza a desviarse, es mejor detenerse, corregir la posición con los propulsores y continuar cuando esté bien alineado. Intentar salir girando demasiado pronto puede hacer que la popa golpee uno de los laterales de la esclusa.

Barco fluvial llegando una esclusa en Aquitania

Los cabos deben quedar completamente recogidos antes de comenzar a avanzar. No hay que dejarlos arrastrando por el agua ni intentar mover el barco con ellos. Una vez fuera, continuábamos despacio hasta dejar suficiente espacio para que pudiera salir otro barco o entrar el que estuviera esperando en sentido contrario.

Consejo Bloguera Viajera: no te relajes por haber terminado el cambio de nivel. La salida también forma parte de la maniobra y requiere atención. Tómate el tiempo necesario para colocar el barco recto antes de avanzar.

Después de repetir este proceso varias veces, la maniobra se vuelve bastante rutinaria. Aun así, conviene no confiarse: hay que preparar los cabos, entrar y salir muy despacio y mantener la atención mientras cambia el nivel del agua. No importa si tardas un poco más en alinear el barco o necesitas corregir la posición; lo importante es hacer cada paso con calma y sin dejarse presionar por otros barcos o por quienes estén mirando.

También hay que tener en cuenta que no todas las esclusas son iguales. Algunas son más grandes o tienen un funcionamiento especial y, en nuestras rutas, las más complejas estaban atendidas por personal. Fue el caso de la doble esclusa de Buzet-sur-Baïse, la gran esclusa de Réchicourt-le-Château y el plano inclinado de Saint-Louis-Arzviller, aunque este último no es una esclusa convencional. Al llegar a estas instalaciones, hay que estar atento y seguir las indicaciones que te den.

En nuestro caso, las esclusas pasaron de ser una de las partes que más respeto nos daban antes del primer viaje a convertirse en una parte más de la navegación. Al final, incluso disfrutábamos de ellas como parte de la aventura. En el siguiente vídeo puedes ver cómo realizábamos todo el proceso con el Liberty durante nuestra ruta por Alsacia.

¿Qué hacer si la maniobra no sale bien a la primera?

Si el barco no entra bien alineado o empieza a desviarse, no intentes corregirlo con prisas. Detén el avance dando marcha atrás, utiliza los propulsores para volver a colocarlo y continúa cuando esté recto. Nosotros lo hacíamos así siempre que era necesario, tanto al entrar como al salir de una esclusa.

Tampoco pasa nada por tardar un poco más. Es preferible detener la maniobra y corregir la posición que seguir avanzando y acabar golpeando una compuerta, la pared o a otro barco. Los cabos tampoco deben utilizarse para arrastrar o recolocar la embarcación: son barcos pesados y hay que moverlos con el motor.

Barco fluvial

En nuestro caso, Mike era el capitán y quien manejaba el barco, pero la comunicación con Pati y conmigo era fundamental. Desde la proa y la popa le avisábamos si veíamos algún obstáculo, si el barco empezaba a desviarse, de la distancia con las compuertas o con otra embarcación y de cuándo los cabos estaban completamente sueltos y recogidos para poder avanzar con seguridad.

Si se trata de una esclusa atendida, permanece atento a las indicaciones del personal. No todas funcionan igual y, en instalaciones especiales como la doble esclusa de Buzet-sur-Baïse o la gran esclusa de Réchicourt-le-Château, fueron ellos quienes nos indicaron cómo debíamos realizar la maniobra.

Cómo pasar una esclusa con niños a bordo

Las aguas más turbulentas que encontramos durante la navegación fueron las del interior de las esclusas mientras cambiaba el nivel. Cuando el vaso se llena, el movimiento del agua resulta más visible, pero al vaciarse también se generan fuertes corrientes bajo el barco, ya que el agua sale por la parte inferior de las compuertas. Por eso, durante esta parte de la maniobra teníamos especialmente claro dónde debían estar las niñas.

Cómo pasar una esclusa con niños a bordo

En nuestro primer crucero por Aquitania, África y Zoe tenían siete y tres años y permanecían siempre dentro del barco mientras pasábamos las esclusas. En aquel viaje éramos tres adultos: Mike conducía, Pati se ocupaba de la popa y yo de la proa, por lo que cada uno tenía su función y podíamos concentrarnos en la maniobra.

En Alsacia, con algo más de experiencia, dejamos que se quedaran fuera en alguna ocasión, pero siempre con el chaleco salvavidas puesto y con la condición de no moverse durante todo el paso. Sinceramente, la mayoría de las veces preferían quedarse dentro y continuar con sus juegos.

Normalmente organizábamos a las niñas al mismo tiempo que activábamos la esclusa. Como sabíamos que todavía pasarían unos minutos antes de que el capitán Mike nos necesitara para entrar y amarrar, aprovechábamos ese tiempo para comprobar que estuvieran preparadas y en un lugar seguro. Así, cuando llegaba el momento de la maniobra, cada uno estaba ya en su sitio y los adultos podíamos concentrarnos por completo en el barco.

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Esclusas especiales que encontramos durante nuestras rutas

Además de las esclusas habituales, en los dos viajes pasamos por algunas instalaciones más grandes o con un funcionamiento diferente. Todas estaban atendidas por personal, por lo que solo tuvimos que esperar nuestro turno y seguir sus indicaciones.

Doble esclusa de Buzet-sur-Baïse

En Aquitania, la doble esclusa de Buzet-sur-Baïse conecta el Canal Lateral del Garona con el río Baïse. Allí nos ayudó una esclusera durante la maniobra y nos entregó la llave que necesitábamos para activar las esclusas del río.

Doble esclusa de Buzet-sur-Baïse

Gran esclusa de Réchicourt-le-Château

Durante la ruta por Alsacia-Lorena atravesamos la gran esclusa de Réchicourt-le-Château, que salva un desnivel de unos 16 metros. El paso duró aproximadamente 30 minutos y estuvo controlado por el personal de la instalación.

Gran esclusa de Réchicourt-le-Château

Plano inclinado de Saint-Louis-Arzviller

El plano inclinado de Saint-Louis-Arzviller no es una esclusa convencional, aunque cumple una función parecida. El barco entra en una gran cuba llena de agua que asciende o desciende por la pendiente. También está atendido por personal, que indica cuándo entrar y cómo colocarse.

Plano inclinado de Saint-Louis-Arzviller

En estas instalaciones no conviene dar por hecho que el proceso será igual que en las esclusas anteriores. Hay que acercarse despacio, prestar atención a las señales y estar preparado para seguir las instrucciones que te den.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cuánto se tarda en pasar una esclusa?

Depende del desnivel, del sistema y de si la esclusa está preparada para recibirte. Si acaba de entrar otro barco, la espera puede rondar los 20 minutos. En instalaciones especiales el paso puede durar más: atravesar la gran esclusa de Réchicourt-le-Château nos llevó aproximadamente 30 minutos.

¿Hay que bajar del barco para pasar una esclusa?

Depende de la ruta y del tipo de esclusa. Al navegar río arriba en Aquitania, dejábamos a Pati en tierra antes de entrar porque desde el barco no alcanzábamos los puntos de amarre situados en la parte superior. En Alsacia no tuvimos que bajar en ningún momento y realizábamos toda la maniobra desde el barco.

¿Cómo se activa una esclusa?

El sistema cambia según la zona. En el Canal Lateral del Garona solicitábamos el paso girando un cable suspendido sobre el canal y, una vez dentro, activábamos el cambio de nivel mediante un botón. En el río Baïse utilizábamos una llave y en Alsacia hacíamos todo el proceso con un mando a distancia desde el barco.

¿Qué hay que hacer si la esclusa está ocupada?

Si el semáforo está en rojo, hay que esperar. Cuando veíamos que la esclusa acababa de cerrarse para dejar pasar a otro barco, utilizábamos los puntos de amarre situados antes de la entrada. Así no teníamos que mantener el barco parado en el canal durante toda la espera.

¿Se pueden compartir las esclusas con otros barcos?

Sí. Muchas esclusas tienen capacidad para más de una embarcación. En ese caso, hay que entrar muy despacio, respetar el espacio del otro barco y mantener controlados los cabos para evitar movimientos hacia delante o hacia atrás.

¿Las esclusas están atendidas por personal?

La mayoría de las que pasamos eran automáticas, pero las instalaciones más grandes o especiales sí estaban atendidas. En esos casos hay que esperar la señal y seguir las instrucciones del personal, ya que el funcionamiento puede ser diferente.

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Si este artículo te ha ayudado a organizar tu primer crucero fluvial, aquí tienes el resto de guías basadas en nuestras dos experiencias navegando por Francia:

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