Tailandia con niños: itinerario de 2 semanas por libre.

Viajar a Tailandia con niños puede dar respeto, o incluso un poco de miedito… pero te adelanto algo: es uno de los viajes en familia más fáciles, divertidos, completos y alucinantes que hemos hecho con las niñas. En Tailandia tienes playas de postal con agua turquesa y arena blanca, naturaleza, templos impresionantes, trayectos bien organizados y una cultura que adora a los peques.

En este post te comparto nuestro itinerario real de dos semanas por Tailandia en familia, combinando playa, selva, cultura, relax y una última parada en la ciudad de Bangkok. Todo esto con tiempos pensados para no ir corriendo y disfrutar de verdad, algo imprescindible cuando vas de viaje con niños.

Mike y yo ya habíamos estado en Tailandia años antes, en un viaje en el que recorrimos Vietnam, Camboya y parte de Tailandia. Pero después de haber estado en Tailandia con niños dos semanas, nos queda clarísimo el por qué dicen que Tailandia es “el país de las sonrisas” y porque todas las familias que han estado allí lo recomiendan como uno de los mejores viajes para hacer con peques.

Hemos estado en Asia unas cuantas veces y conocemos más de 8 países del continente, y la verdad es que me parece que Tailandia es como “la puerta de entrada a Asia” para familias que quieren conocer el continente con sus hijos o hijas o quieran hacer su primer gran viaje en familia.

Bueno, y no me enrollo más, empezamos esta aventura por Tailandia en un itinerario de dos semanas.

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Empezar Tailandia por el sur: por qué lo hicimos así

Muchas personas vuelan a Bangkok y recorren Tailandia de norte a sur. En nuestro caso encontramos unos vuelos bastante económicos desde Madrid a Phuket y regreso desde Bangkok, así que decidimos hacerlo al revés, comenzando por playa y terminando por ciudad.

Templo blanco en Chiang Rai, Tailandia en familia.

Al principio dudamos, porque sobre el papel parecía más lógico empezar por visitas culturales en la ciudad de Bangkok y en el norte del país y acabar relajados en la playa. Sin embargo, hacerlo de sur a norte fue todo un acierto. Tras un vuelo tan largo con dos niñas pequeñas (de 3 y 6 años), empezar el viaje en un destino tranquilo, en un hotel con piscina y cerca de la playa, nos permitió descansar de los vuelos, aclimatarnos al país, al clima y al ritmo antes de empezar con los trayectos y las visitas más intensas y ajetreadas.

Si encuentras vuelos similares empezando por Phuket, que no te eche para atrás. A nosotros nos funcionó de maravilla y volveríamos a hacerlo igual.

Para abrir boca, te dejo aquí un reel con un resúmen de nuestro itinerario por Tailandia en familia.

En este mapa puedes ver la ruta completa de nuestro viaje a Tailandia con niños, con todas las paradas del itinerario de dos semanas, desde Phuket hasta Bangkok, pasando por Phi Phi, Krabi, Chiang Mai y Chiang Rai.

Día 1 · El largo viaje hasta Tailandia con niños

Un día de vuelos largos, cansancio y emociones, que pone a prueba los nervios y el aguante de todos, pero marca el inicio de una gran aventura en familia. Y no te voy a engañar, los vuelos del comienzo de vacaciones siempre se sienten más cortos que los vuelos de regreso a casa al final de las vacas aunque duren exactamente igual ¿verdad?.

👉 Resúmen video de Instagram del día 1

El primer día de nuestro viaje a Tailandia con niños fue, básicamente, un día entero de desplazamientos. Salimos el día anterior desde Málaga (donde vivimos) y condujimos unas seis horas hasta Madrid, donde comenzaba el viaje internacional. Tenemos la suerte de que mi familia vive en Madrid así que fuimos el día antes del vuelo y nos quedamos una noche en casa de los abuelos. Ellos tan contentos de que en nuestros viajes los vuelos salgan desde Barajas en vez de desde Málaga.

Desde Madrid volamos a Doha en un trayecto de casi ocho horas. Tras una escala de dos horas y media, continuamos con otro vuelo largo de aproximadamente ocho horas hasta Phuket. Una vez allí, recogimos el equipaje y nos trasladamos al hotel en un transfer de unos treinta o cuarenta minutos.

Cuando llegamos a Tailandia teníamos el transfer del aeropuerto contratado con el hotel porque sabíamos que íbamos a llegar reventados. Llegamos por la tarde y solo nos dio tiempo a comer algo en el bar del hotel y a dormir, o intentarlo, porque teníamos los ritmos de sueño alterados con el jet lag.

Las niñas con su maleta listas para disfrutar de su viaje por Tailandia en familia

Volar a Tailandia con niños: nuestra experiencia real

El primer vuelo fue bastante bien. Salimos de noche y Zoe lo pasó durmiendo casi todo el trayecto. África estuvo entretenida con la pantalla del avión y algo de sueño, así que fue un vuelo llevadero. El segundo vuelo fue más complicado. Zoe estaba muy cansada y lloró bastante, lo que fue, como te puedes imaginar, un rollo, sobre todo por el agobio y el estrés de molestar al resto de pasajeros y encima en un vuelo tan largo.

No siempre es fácil y no siempre sale perfecto. Viajar con niños también implica momentos así, y es importante resignarse, asumirlo y gestionar expectativas. No, no todo va a salir perfecto ni como se ve en Instagram, pero ya llegarán momentos del viaje mejores.

ℹ️ Info útil: nosotros volamos con Qatar, que es una aerolínea que hemos usado varias veces y nos gusta. El vuelo los 4 nos costó 2.634€ y viajamos entre abril y mayo.

Consejo Blogueraviajera: cuando reserves vuelos con escala te recomiendo dos cosas. Por un lado que reserves ambos vuelos con la misma compañía porque si se retrasa el primero, te buscan una alternativa para el segundo vuelo sin coste ninguno. Y si es una escala muy popular a veces hasta te esperan. Por otro lado, reserva siempre con la compañía directamente. Si lo haces a través de un buscador, nosotros hemos tenido malas experiencias. En caso de que quieras modificar algo o haya que reclamar alguna incidencia, ambos se lavan las manos y no dan respuesta.

No hay fórmulas mágicas ni soluciones universales para los vuelos largos con peques. Cada niño es diferente y cada viaje también. Lo que sí sabemos, después de muchas horas de avión, es que al final siempre compensa viajar con niños, incluso en los días más duros. Luego esos malos ratos se olvidan…más o menos.

Te dejo aquí una ayudita: nuestra ”Guía de cómo preparar un increíble viaje por libre”, también los “10 Imprescindibles para viajar con niños y no morir en el intento” y un montón de “Juegos, libros y recursos indispensables para un viaje en familia”. Seguro que te sirven estos artículos.

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Phuket con niños: días 2-4

Día 2 · Phuket con niños: descanso, piscina y primeras playas

Después de los vuelos tan largos, decidimos dejar este día completamente libre de excursiones. Empezar el viaje con calma fue clave para todos.

👉 Resúmen del día 2 en un reel (aquí puedes ver el hotel tan chulo donde estuvimos).

Nuestro hotel, La Green Hotel, tenía una piscina espectacular, así que dedicamos buena parte del día simplemente a descansar y disfrutarla. Para las niñas fue el mejor plan posible: un buen desayuno de bufé libre, agua, tranquilidad, nada de madrugones y cero horarios.

Por la tarde salimos a conocer los alrededores y visitamos el Parque Nacional de Sirinat, muy cerca del hotel, y la cercana Layan Beach. Es una playa muy tranquila, bonita y perfecta para ir con niños, ideal para un primer contacto con el mar en Tailandia sin grandes aglomeraciones. Vamos, que no había nadie y teníamos la playa para nosotros solitos, totalmente diferente a las playas que veríamos después, pero no me voy a adelantar.

También dimos un paseo corto por Boat Avenue Phuket, una zona con tiendas y restaurantes. Estuvimos solo un rato, lo justo para ubicarnos y empezar a sentir que el viaje por fin había comenzado y que ya estábamos descansados y empezando a aclimatarnos al país. Bueno, y aquí entramos al primer Seven Eleven del viaje. Después vendrían muchos más, porque los usamos mucho en Tailandia.

Consejo de Blogueraviajera: Dejar este día tranquilo después del viaje fue un auténtico acierto. Al día siguiente empezaban las excursiones, pero hacerlo descansados marca una gran diferencia cuando viajas a Tailandia con niños o a cualquier otro destino. De hecho, como cambiamos bastante de islas y de lugar, cogiendo barcos, buses e incluso aviones, los días de traslados largos los dejé “libres”, sin nada planificado, simplemente para los planes que pudieran surgir. Creo que esto fue clave del éxito para disfrutar todos del viaje la verdad.

Así que mi consejo es que aunque un itinerario lleno de actividades y lugares para ver queda muy bonito y completo en el papel, ponte en situación y plantéate hacer la mitad de la mitad de lo que piensas si vas con niños pequeños. Si tienes un día a full de excursiones, actividades, visitas o de traslados, deja el día siguiente más tranquilo e incluso sin planes e ir viendo sobre la marcha según las ganas que tengáis. De esta manera te prometo que todos disfrutaréis mucho más.

Día 3 · Excursión a James Bond Island desde Phuket

Después de haber cansado de los vuelos internacionales el día anterior, ahora si que tocaba un día intenso para descubrir la bahía de Phang Nga, con paisajes espectaculares y mucha afluencia de turistas. Una jornada muy diferente a la que vivimos el día anterior.

👉 Resúmen del día 3 en un Reel.

Seguimos en Phuket y este día tocaba hacer una de las excursiones más populares de la zona: la visita a James Bond Island. Es una excursión muy habitual en el sur de Tailandia y una forma cómoda de conocer varios puntos del Parque Nacional de la bahía de Phang Nga. Decidimos hacerla en speed boat, ya que es más rápida y se hace más llevadera con niños que los barcos tradicionales. Y en grupo, ya que por privado se nos iba de precio. El día fue intenso, pero muy bonito.

Excursión a James Bond Island desde Phuket en lancha rápida

La primera parada fue en Panak Island, donde hicimos kayak con guías locales. Fue una de las experiencias que más nos gustó, especialmente por lo cerca que estás de la naturaleza. Con los kayaks nos acercamos a esas paredes de roca tan míticas del país. Además, aunque la excursión era muy turística y estaba llena de gente (nada que ver con las playas solitarias del norte de Phuket que te conté que vimos el día anterior), la pudimos disfrutar y nos divertimos mucho. Cada pareja o familia va en un kayak con un guía así que no notas tanto que haya muchos turistas (aunque los hay).

Después entramos en la Ice Cream Cave, una visita diferente y curiosa para los peques. Son unas cuevas, muy fáciles ya que Zoe entró con 3 años sin problema. Es cortita y te dan un casco al entrar.

Más tarde llegamos a la conocida James Bond Island, un lugar espectacular, aunque muy turístico, algo a tener en cuenta para no ir con expectativas equivocadas. En Tailandia hay muchos paraísos sí, de eso no me cabe la menor duda, pero paraísos solitarios quedan pocos si no te sales de los itinerarios habituales.

La isla de James Bond en Phuket, Tailandia con niños.

Uno de los momentos más especiales del día fue la visita a Panyee Island, uno de los pocos poblados flotantes del mundo y, para mí, la visita más interesante de toda la excursión. Había leído sobre este lugar y lo había visto en vídeos y tenía muchísimas ganas de conocerlo. Es un lugar muy curioso, no se puede decir que bonito, pero algo muy diferente a todo lo demás.

Aquí tuvimos que pelear con Zoe mientras recorríamos esta curiosa aldea, porque hay bastante pobreza, la situación de vivir en un poblado flotante es dura, y encontramos muchos gatos callejeros (enfermos y roñosos) y Zoe quería tocarlos todos. No entendía el por qué los niños que ella veía (que vivían allí) podían tocarlos y nosotros a ella le decíamos que no…. pero tenías que ver a los gatos vaya…

Terminamos el día relajándonos en Palm Beach Club, una playa preciosa, aunque bastante concurrida también. Es una de esas playas de postal con agua turquesa, arena blanca y colimpios entre palmeras.

Consejo Blogueraviajera: En este tipo de excursiones te recomiendo que lleves sandalias que se puedan mojar pero cómodas (no chanclas), ropa de recambio, agua y algo de picar para las peques y por supuesto crema de sol, gorra y gafas. Si tus peques no saben nadar lleva chaleco o flotitos para que puedan estar más libres en el agua. Y ojo, que a la pobre África en la última playa le picó una medusa en toda la tripa que le dejço una marca descomunal.

La excursión está bien organizada y es una forma fácil de conocer esta zona de Tailandia con niños. Eso sí, hay mucha gente, por lo que conviene ir con paciencia y centrarse en disfrutar del entorno.

Nosotros contratamos la excursión con Phuket all in one tour y la realizamos con Crystal Sea Marine. Ambos operadores nos parecieron muy recomendables para familias.

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Día 4 · De Phuket a Phi Phi: cambio de isla sin prisas

Jornada de traslados pensada para ir con calma, conocer nuevos lugares y evitar el agotamiento de los niños.

👉 Resúmen del día 4 en un reel.

Este día tocaba cambiar de isla. Dejamos Phuket y nos dirigimos a Phi Phi, uno de los destinos más conocidos del sur de Tailandia.

Como te he dicho ya, los días de traslados, ya sea ferry, avión o bus, intentamos dejarlos sin excursiones programadas y ver cómo avanza el día. Así que decidimos por la mañana pasar poe el Big Buddha de Phuket antes de coger el ferry.

Hay otras zonas muy turísticas en Phuket pero están muy relacionadas con la fiesta, la juventud etc.… así que pasamos de eso y nos centramos en descansar, disfrutar de las playas y de las excursiones y como última parada ir al Buddha.

Si tienes más tiempo y te apetece explorar más puedes recorrer el Old Town de Phuket y sus calles coloniales de Thalang y Dibuk o hacer alguna visita cultural y divertida al Upside Down House Museum que es bastante curioso, o al Trick Eye Museum, que viene siendo como el Museo de la Imaginación que tenemos en Málaga o el de las Ilusiones que hay en varias ciudades de España.

También hay un Acuario y un Aviario en Phuket (Bird Park).

Visita al Big Buddha de Phuket antes del ferry

Antes de coger el ferry, vimos que el Big Buddha de Phuket no nos pillaba demasiado lejos, así que decidimos visitarlo. Es una parada que encaja bien en un día de traslado si se organiza con calma y sin horarios ajustados.

Es uno de los lugares más emblemáticos de Phuket y una visita interesante también con niños, siempre teniendo en cuenta el calor y yendo con tiempo suficiente. Te dejo esta publicación del blog con información completa sobre este lugar.
Importante: en enero 2026 el Bug Buddha está cerrado, consulta su página web para una próxima apertura.

Las mejores playas para ir con niños en Phuket

En Phuket, para viajar en familia las mejores playas son Kata Beach, Karon Beach, Kamala Beach y Bang Tao Beach, muy cerca de nuestro hotel. Son playas tranquilas, amplias y con buenos servicios.

Si buscas fiesta y vida nocturna (aunque si vas con peques lo dudo…), la referencia clara es Patong Beach, donde se concentra la mayor parte del ocio nocturno de la isla. Como alternativa está Surin Beach que ofrece beach clubs y buen ambiente de tardeo, sin el caos de Patong.

Llegada a Phi Phi y primer contacto con la isla

Para ir a Phi Phi fuimos en taxi desde el hotel a Rassada Pier, pasando como te decía por el Big Buddha. De Rassada Pier a Tonsai Pier, el muelle principal de las Islas Phi Phi, hay bastantes ferrys que salen prácticamente cada hora y tardan entre una hora y dos (depende de si es lancha rápida o no).

Nosotros viajamos sin reservar los ferrys con antelación, para tener algo de flexibilidad y por lo que pudiera pasar. Si no vas en temporada alta se puede hacer así.

Consejo Blogueraviajera: aunque los ferrys son seguros y no hay que viajar con miedo, si hay que hacerlo con prudencia. Si hay mala mar, no tengas prisa por cambiar de isla. Seguro que encuentras plan b y puedes viajar al día siguiente.

Al llegar a Phi Phi nos instalamos en el hotel y salimos a dar un paseo tranquilo. Terminamos cenando frente a la playa, disfrutando del ambiente relajado de la isla al caer la tarde.

Uno de esos momentos inesperados que te regala viajar con niños ocurrió aquí, cuando estábamos cenando en un restaurante en la playa. África y Zoe se hicieron amigas de una niña tailandesa y acabamos charlando con su padre. Viajar con peques a veces limita el tipo de actividades que puedes hacer, pero también abre puertas a encuentros que probablemente no vivirías viajando solo en pareja. Y eso, para nosotros, es una de las grandes riquezas de viajar en familia. Al final por mucho que vimos en nuestro viaje a Tailandia, el rato que pasamos charlando con esa familia, mientras veíamos a las peques jugar con otros niños de la isla, de noche, descalzos, en la arena de la playa, son algunos de los momentos que más nos gustaron del viaje.

Nuestra experiencia en las Islas Phi Phi con niños: días 5-7

Aunque ahora te cuento todo lo que hicimos en las islas durante los días que estuvimos allí, reconozco que antes de ir, como las islas tienen mucha fama de fiesta y ambiente joven, tenía un poco de miedo de lo que nos íbamos a encontrar. Y..¿sabes qué? Al final nos lo pasamos genial, vimos una parte de las islas súper familiares y conocimos playas preciosas.

Consejo Blogueraviaejra: Reservamos los vuelos a Tailandoa con tan solo 8 días de antelación así que como te imaginas preparamos el viaje un poco a matacaballo y dejamos muchas cosas para última hora o para ir improvisando. De hecho algún alojamiento lo reservamos el día de antes o incluso en ese mismo día por la mañana. Pero si hay algún sitio que tienes que reservar con antelación el alojamiento, son las Islas Phi Phi. La isla principal es pequeña, hay oferta, pero también hay mucho turismo, se llena pronto, los precios son altos y la calidad a veces deja mucho que desear. Así que eso, reserva pronto tu alojamiento en las Islas Phi Phi.

En nuestra guía de “Qué ver y qué hacer en las Islas Phi Phi” , te detallo toooodo lo que puedes ver y hacer y además hay un apartado con mapa incluido con los mejores hoteles para dormir en Phi Phi.

Nosotros nos quedamos en el Adaman Beach Resort, y aunque era bastante económico, si hubiéramos reservado con más tiempo hubiera elegido alguno de los de la guía.

Día 5 · Excursión por las islas Phi Phi: playas de postal y snorkel

Uno de los días más especiales del viaje, combinando playas increíbles, snorkel y momentos únicos en el mar.

👉 Nuestro día 5 en Tailandia en un reel

Este día tocaba madrugón, porque teníamos excursión programada. Aun así, despertarse con las vistas de Phi Phi hace que todo se lleve mucho mejor. Caminamos hasta el punto de encuentro, al otro lado de la bahía de Tonsai, y comenzó nuestra aventura en grupo con Phi Phi Latino. Es una excursión en la que estrás todo el día navegando, desde que amanece hasta que anochece. Salimos en un barco tradicional y fuimos haciendo paradas visitando diferentes lugares de las islas. Tras un rato de navegación, llegamos a lo que solo se puede describir como un auténtico paraíso.

Bambú Island y Monkey Beach

Una de las primeras paradas fue Bamboo Island, una playa completamente de postal. No nos sorprendió que muchos la consideren la playa más bonita del sur de Tailandia.

Bambú Island PhiPhi Tailandia con niños

Después visitamos Monkey Beach, otra playa preciosa, famosa por los monos que viven en la zona. Verlos en su entorno natural fue una experiencia muy especial para las niñas. Aunque como suele pasar siempre que hay monos, también hay turistas tontos a su lado. Ya lo hemos visto en Bali o en Gibraltar. Los guías avisan de que NO se de de comer a los monos porque se pueden poner agresivos y además no les ayudas en nada, si no todo lo contrario. Y vimos a turistas tontos (por no decir algo peor) que les daban latas de bebidas energéticas y otras cosas de comer para reírse un poco con estos animales. En mi opinión patético, y más cuando el guía te lo repite varias veces.

Snorkel en Nui Bay y Nemo Bay

Durante la excursión tuvimos tiempo para hacer snorkel en Nui Bay y Nemo Bay. Pudimos ver bancos de peces e incluso pequeños tiburones. Nosotros buceamos desde hace más de 20 años y hemos visto tiburones varias veces. No es que buceemos con ellos cada día, pero no nos sorprende tanto. Con lo que sí aluciné es que mientras algún adulto en el barco decidió no tirarse al agua porque le daba respeto o miedo nadar con tiburones, Zoe casi se tira de cabeza y no tenía miedo ninguno. En fin…

Pi Leh Bay y Maya Bay al final del día

Seguimos hacia Pi Leh Bay, en la vecina isla de Ko Phi Phi Lee. Allí tuvimos tiempo para relajarnos, disfrutar del entorno y simplemente estar, algo que se agradece después de varias paradas.

Mayan Bay Tailandia con niños

Justo antes del cierre, nos acercamos a Maya Bay, famosa por la película The Beach. Cuando la mayoría de los turistas se marchan, el ambiente cambia por completo y pudimos disfrutarla con mucha más calma. Llegamos y había hordas de turistas haciendo fila en las pasarelas de madera, pero al llegar estábamos casi solos. La luz no era la más bonita, pero mereció la pena para poder disfrutar tranquilos de los últimos minutos.

Eso sñi, respecto a Maya Bay hay diversidad de opiniones. Dicen que es una de las playas más bonitas del mundo y desde que salió en la película de “The Beach” de Di Caprio, no solo esta playa, si no que todo el país se convirtió en uno de los destinos más visitados del mundo. Así que imagínate, la playa es preciosa, sí, pero el estar rodeados de cientos de turistas, en mi opinión le resta (mucho) encanto.
Pero oye, para gustos colores…

Bueno, como dicen que una imagen (o en este caso un vídeo) vale más que mil palabras, te dejo este reel para que veas tu mism@ cómo estaba la playa el día que fuimos nosotros: Maya Bay Instagram versus realidad.

El día terminó con el atardecer desde el barco y, ya de noche, con la experiencia de ver el plancton luminiscente en el agua, un momento mágico para todos.

Una excursión perfecta para familias

Fue un día intenso y acabamos agotados, pero fue precioso. Además de visitar lugares espectaculares, tuvimos una compañía maravillosa. Queremos destacar el trabajo de Cecilia, nuestra guía, y de todo el equipo de Phi Phi Latino, así como de los compañeros del barco. Desde el primer minuto estuvieron pendientes de las niñas, ayudándonos y mostrándose cariñosos durante toda la excursión.

Día 6 · Buceo en Phi Phi y tarde tranquila en Tonsai

Mañana de submarinismo y tarde relajada, equilibrando aventura y descanso en la isla.

👉 Nuestro día 6 en Tailandia en un reel.

Teníamos muchas ganas de hacer al menos un día de submarinismo en Tailandia, aunque la logística con niñas pequeñas no siempre es sencilla. Nos habían dicho que Phi Phi era uno de los mejores lugares para bucear, así que estábamos en el sitio adecuado.

El problema era que, si uno buceaba, el otro se tenía que quedar con las niñas y viceversa. Y “perderíamos” dos días solo para el buceo. Por suerte, en el centro de buceo Leisure Dive Center nos dieron muchas facilidades y pudimos ir todos juntos en el barco, algo que marcó la diferencia para poder hacerlo en familia. Rob y Verné nos lo pusieron muy fácil desde el primer momento.

Nuestra experiencia de buceo en Phi Phi

El primer punto de buceo fue Maya Bay, donde buceó Mike mientras yo me quedaba en el barco con África y Zoe. El segundo fue Mushroom Rock, donde buceé yo. Había tantos bancos de peces que no sabía hacia dónde mirar.

Después de la mañana de buceo, volvimos al hotel para descansar un rato. Viajar con niños también es saber parar a tiempo, gestionar expectativas y dejar ratos sin planes e ir viendo lo que todos necesitamos en cada momento.

Paseo por Tonsai y última noche tranquila

Por la tarde dimos un paseo por Tonsai (la zona de Phi Phi cercana al muelle y más céntrica) y las chicas nos hicimos unas trencitas en una tienda local, algo que les apetecía muchísimo.

Cenamos frente a la playa otra vez y, al volver, paramos un rato en la arena para ver un espectáculo de fuego. Se puede disfrutar gratuitamente si no te sientas en las tumbonas del bar. Las peques, otra vez, estuvieron jugando con niños de la isla y no se querían ir a dormir, señal de que el día había sido perfecto para todos.

Consejo Blogueraviajera: a nosotros nos funciona muy bien hacer cosas al gusto de todos. Ni todo para los adultos ni todo para los peques. Como ejemplo este día en Tailandia donde buceamos por la mañana porque Mike y o queríamos, pero por la tarde nos fuimos a dar un paseo por las tiendas, hacernos las trencitas y volvimos a jugar por la noche en la playa.

Día 7 · De Phi Phi a Ao Nang: del paraíso insular al continente

Transición tranquila hacia el continente, perfecta para pasear, ubicarse y bajar el ritmo.

👉 Nuestro día 7 en Tailandia en un reel.

Este día tocaba volver a movernos. Dejábamos atrás las islas Phi Phi para dar el salto al continente, aunque sin alejarnos todavía del mar. El destino era Ao Nang, en la provincia de Krabi.

La mañana fue algo caótica, pero vaya, esto no es nada raro cuando viajas con niños pequeños. Tuvimos que dejar el hotel de Phi Phi, recoger todas las cosas y, para ser sinceros, no teníamos claros ni los horarios del ferry, ni el muelle de salida, ni siquiera el hotel donde dormiríamos esa noche en Krabi. Son esos momentos de viaje en los que parece que todo está en el aire.

En un par de horas, sin embargo, todo quedó resuelto y ya íbamos camino de Ao Nang en speed boat. A veces viajar también es confiar y dejar que las piezas encajen. Y reconozco que nosotros somos un poco así, de improvisar y no llevar todo reservado.

Al llegar a Ao Nang, una minivan nos llevó al hotel que habíamos reservado justo antes de subir al barco. Por cierto, reservamos el speed boat y el transporte al hotel juntos porque nuestro barco llegó a Railay y el hotel estaba en Ao Nang y fue todo un acierto. Nos instalamos en el hotel y salimos a dar un paseo para conocer un poco la zona. Una vez más, confirmamos que dejar los días de traslados sin excursiones ni grandes planes es un acierto total cuando viajas con niños.

El hotel estaba justo en frente de la playa así que la tarde la dedicamos a dar un paseo por la playa, disfrutar de la piscina del hotel que tenía una parte de niños, nos pasamos por el “kids club” o más bien una sala de juegos que tenía el hotel y por la noche fuimos a cenar al a calle principal que estaba llena de restaurantes.

Te dejo alguna foto de nuestro hotel y del entorno.

Por cierto, esa noche tuvimos la única experiencia mala con el servicio al cliente que vivimos en Tailandia en todo el viaje. En la cena (en una pizzería en la zona más turística que es la que nos pillaba cerca del hotel) pregunté si tenían cerveza fría y me dijeron que sí. Me trajeron una que si no estaba a 20 grados o más (como el ambiente) poco le faltaba. Y cuando les dije si me la podían cambiar y poner una fría (ni pensé en que no iba a pagar esa cerveza) se pusieron super bordes diciendo que sí estaba fría, que tendría que pagar las dos y nos hablaron super mal. Así que pagamos la cerveza calentita sin haber bebido casi nada y nos fuimos a otro sitio más local donde, por cierto, cenamos de maravilla y más barato.

Solo como anécdota porque la verdad que como decía al principio del post, la gente en Tailandia es muy amable y tienen un cariño brutal con los niños, sobre todo con los más pequeños.

Krabi Ao Nang: días 8-10

Día 8 · Ao Nang con niños: paseos tranquilos y cambio de hotel

Día sin prisas para caminar, disfrutar del hotel y adaptarse a una nueva base en Krabi.

👉 Nuestro día 8 en Tailandia en un Instagram reel.

Este día no teníamos ninguna excursión programada, así que decidimos improvisar sobre la marcha. Dejé este día libre ya que al día siguiente os íbamos a hacer otra de esas excursiones largas en barco para conocer las playas de la zona. Nuestro primer hotel en Ao Nang estaba en la misma playa y muy cerca del Monkey Trail, así que después de desayunar nos animamos a recorrerlo.

El Monkey Trail es corto y sencillo. No vimos ningún mono, pero como nuestro hotel, el Krabi Resort, estaba al otro lado de la playa, acabó siendo un paseo muy agradable, perfecto para hacerlo con niños. Tiene unas pasarelas de madera al final y llegas a un hotel de lujo por si quieres tomarte algo.

Después del paseo, el calor ya apretaba bastante, así que antes de dejar el hotel aprovechamos para darnos un baño en la piscina. Fue un momento de descanso muy necesario.

Consejo Blogueraviajera: ojo con las playas en Tailandia. Son preciosas, algunas de revista. Pero yo no había leído que en algunas de ellas no te puedes bañar porque están plagadas de medusas (como la que estaba en Ao Nang en frente de nuestro hotel). Y además hay un tipo de anémonas, en algunos casos piojos de mar que también pica, no se ven, la picadura no es tan dolorosa como las medusas normales pero molesta cuando te bañas. Infórmate antes de ir ya que ambas cosas se suelen dar en algunas playas más que en otras y en algunas temporadas. Pero ten en cuenta que es imprevisible al 100 por 100.

Por la tarde, recogimos las maletas y cambiamos de alojamiento al Centara Phu Pano, situado un poco más hacia el interior, pero con una calidad muy superior. La piscina y las vistas nos dejaron sin palabras.

Aquí puedes ver las pedazo de vistas del hotel, la súper piscina y el Hot Pot que nos cenamos.

Por la tarde dimos una vuelta tranquila por Ao Nang y regresamos al hotel para cenar, con muchas ganas de probar el Thai Hot Pot. Nos pareció una experiencia curiosa y nos gustó mucho, también para compartir en familia.

Al día siguiente sí teníamos excursión, así que tocaba acostarse pronto.

Día 9 · Excursión a las Islas Hong desde Ao Nang

Exploración de islas menos masificadas, con barco privado y ritmo adaptado a viajar con niños.

👉 Nuestro día 9 en Tailandia en un reel.

Este día hicimos una de las excursiones más famosas de la zona de Krabi: las Islas Hong. Queríamos probar algo diferente y, en lugar de unirnos a un grupo organizado, decidimos contratar un long tail boat solo para nosotros.

Viajar en un barco privado nos permitió ir a nuestro ritmo, algo que con niñas pequeñas se agradece muchísimo. Además, el precio fue solo un poco más alto que hacerlo en grupo, así que nos pareció una muy buena opción. Además, contratamos la excursión el día anterior en uno kiosko que había en la carretera principal. Nos informamos de las diferentes excursiones que había y nos decidimos por esta.

Nuestro capitán fue encantador, aunque apenas nos entendíamos con palabras porque no hablaba inglés y nosotros y tampoco tailandés. Aun así, la experiencia fue muy auténtica, sobre todo porque durante toda la jornada nos acompañó su mascota, un águila que parecía tener un ala rota, que estuvo con nosotros en el barco todo el día (al lado del capitán para ser exactos).

La primera parada fue en Hong Lagoon, un lugar espectacular, muy similar a algunas zonas que habíamos visto en Phi Phi, pero más tranquilo.

Después visitamos la famosa Isla Hong, donde subimos los 239 escalones hasta su mirador. Las vistas de 360 grados desde arriba merecen totalmente la pena, incluso con niños, siempre y cuando se suba con calma. Eso sí, las peques se quejaron 239 veces durante la subida y no apreciaron las vistas, solamente apreciaron el helado que se tomaron al volver a la playa 😊

Seguimos parando en Pakbia Island y Lao Lading Island. Nos dimos baños cortitos, sin alargarlos demasiado por la presencia de algunas medusas.

Cuando ya habíamos tenido suficiente sol y mar, regresamos a tierra firme. El capitán nos ofreció entre señas hacer la última parada que teníamos “contratada” digamos, pero decidimos saltarla y no arriesgarnos a acabar la excursión como el Rosario de la Aurora, o todos peleados. Descansamos un rato en el hotel y, por la tarde, todavía nos quedaban fuerzas para salir.

Esa noche vivimos la primera lluvia del monzón del viaje. Por la noche nos animamos a visitar el night market de Ao Nang, muy local y auténtico y aunque había turistas, encontramos mucha gente de allí y fue una experiencia muy chula. Probamos comida riquísima y a veces rarísima. Y allí nos sorprendimos con África que no le hace ascos a nada y tiene interés por probar más cosas de comida que yo incluso.
Ymás adelante te adelanto que la que nos sorprendió fue Zoe probando una cosa asquerosa…pero te lo cuento en el siguiente Night Market.

Día 10 · Ao Nang sin prisas y vuelo al norte de Tailandia

Mañana relajada y despedida del sur antes de poner rumbo al norte del país.

👉 Nuestro día 12 en Tailandia en un reel.

Después del día intenso anterior, decidimos tomarnos la mañana con calma. Justo enfrente de nuestro hotel había un ring donde un hombre enseñaba Muay Thai, así que nos acercamos a verlo. Mike tenía el gusanillo de hacer algo de Muay Thai y siempre nos gusta hacer algo de cultura local (taller de pizza en Italia, taller de cocina en Albania)…

Las niñas estuvieron probando los sacos a su manera, mientras Mike hizo una hora completa de entrenamiento real con el “maestro”. Fue una experiencia diferente y muy local.

Por la tarde tocó hacer las maletas mientras veíamos llover desde la habitación del hotel. Los primeros monzones empezaban a notarse con fuerza en el sur del país. En un momento dado parecía que se iba a caer el cielo, con rayos y truenos sobre las impresionantes rocas de caliza frente al alojamiento. Preferimos disfrutar del espectáculo desde la habitación en lugar de bajar a la piscina.

A última hora nos dirigimos al aeropuerto de Krabi. Dejábamos el sur para poner rumbo al norte del país. Próxima parada: Chiang Mai.

Norte de Tailandia – Chiang Mai: Días 11-12

Día 11 · Elefantes y templos en Chiang Mai

Una jornada muy especial, centrada en una experiencia ética con elefantes y la esencia cultural del norte.

👉 Nuestro reel de día 11 en Tailandia

Este día fue, sin exagerar, uno de los más especiales del viaje. Queríamos visitar un santuario de elefantes realmente ético y todo el mundo nos había recomendado Chang Chill. Después de la experiencia, entendemos perfectamente por qué.

Consejo Blogueraviajera: no te dejas engañar e infórmate En Tailandia a cualquier lugar donde haya elefantes se le llama “Santuario” por quedar bien y atraer turistas y es totalmente mentira. A algunos se les ve de lejos que de Santuarios tienen poco, pero hay otros que te pueden confundir. Si realmente quieres visitar un Santuario de verdad, infórmate antes y si ofrecen montar en elefante, o bañarlos, tocarlos etc…aléjate eso no es un santuario ni de broma.

Después de informarme bastante nos decantamos por Chang Chilla y después de visitarlo, creo que hicimos la mejor elección. No hay interacción directa con los elefantes. No se les toca, no se les baña, no se les da de comer y no te siguen. Simplemente se les observa en su entorno. Los grupos de visitantes son pequeños, 8 máximo y tienes que ir andando por el bosque hasta que los encuentras. Es más, cuando vimos el primero, en lugar de acercarnos a verlo, empezamos a andar en dirección contrario. Yo no entendía nada hasta que me di cuenta de que como el otro grupo estaba cerca, nosotros nos alejamos para no agobiar a la elefanta.

 Nada más llegar, salimos a buscarlos por la montaña. Encontrarlos entre la vegetación fue una sensación increíble. En un momento dado, una de las elefantas empezó a caminar hacia donde estábamos África y yo. Fue un instante de emociones mezcladas entre respeto, miedo y felicidad.

Más tarde dejamos cañas de azúcar en unos tubos donde se acercaron a comer. Verlos beber, comer y bañarse a tan solo unos metros fue uno de los recuerdos más bonitos del viaje. Pero como te decía, nosotros colocamos la comida y nos alejamos para dejarles paso a ellas (son todas elefantas en este centro).

Después regresamos a Chiang Mai y descansamos un rato en el The Chiang Mai Riverside, disfrutando de la piscina. Por la tarde paseamos por la Old City de Chiang Mai y visitamos algunos de sus numerosos templos.

Terminamos el día cenando en la habitación del hotel. Estábamos agotados y fue la mejor opción.

Te dejo un video para que veas nuestro hotel junto al rio.

Día 12 · De Chiang Mai a Chiang Rai: viaje y celebración

Cambio de ciudad cómodo y día marcado por una celebración familiar muy especial.

👉 Nuestro día 12 en Tailandia en un reel.

Este día cambiamos de ciudad y cogimos un bus para ir de Chiang Mai a Chiang Rai. El bus fue bastante cómodo y una experiencia diferente. Teníamos la opción de ir en traslado privado pero como nos salía más caro, optamos por el bus normal. En 3 horitas estábamos en destino.

Al llegar nos encontramos con lluvia, aunque sabíamos que no duraría mucho. Llegamos a nuestro hotel, el The Riverie, elegido especialmente para celebrar el cumpleaños de África. Para ella, fue el mejor hotel de todo el viaje.

Este hotel fue sin duda el favorito del viaje, y de la vida casi, para las peques. Con habitaciones preciosas, un bufet increíble, un kids club impresionante, una piscina que parecía un lago y hasta un parque acuático.

Flipa aquí con el hotel en el que estuvimos.

Al anochecer tuvimos una cena muy especial en el restaurante The Peak, con vistas panorámicas de la ciudad y tarta de cumpleaños incluida. Fue una sorpresa total que no se esperaba y que hizo el día todavía más memorable.

Otra vez más, y sabiendo que el hotel tenía lo que tenía, dejé esa tarde para disfrutar del hotel y relajarnos porque sabía que al verlo las niñas no iban a querer ir a ningún lado.

Chiang Rai: días 12-13

Día 13 · Los templos de Chiang Rai y noche local

Día cultural para descubrir los templos más famosos y vivir el ambiente local al caer la noche.

👉 Nuestro día 13 en Tailandia en un reel.

Este día lo dedicamos a recorrer los lugares más conocidos de Chiang Rai, y si, aunque es otro lugar muy popular y turístico, la verdad es que nos encantó.

Lo hicimos con un tour privado que reservamos al llegar el día anterior. Le preguntamos al conductor que nos llevó de la estación de bus al hotel y al día siguiente nos llevó el mismo de tour. Es bastante frecuente poder reservar estos tours privados en casi cualquier taxi.

Empezamos la mañana con el plato fuerte: el famoso White Temple. Llegamos all´ñi sobre las 10:00 y estuvimos casi solos. Fue todo un acierto porque al salir a las once y pico de la mañana estaba “petado”.

La siguiente parada fue en el Black House Museum, que no es un templo, como su nombre indica es un museo y la verdad que no es muy conocido o al menos había poca gente. A nosotros os gustó mucho porque son diferentes edificios super curiosos en plena naturaleza y al aire libre y además no pilla muy apartado de la ruta.

La tercera parada para recuperar fuerzas y descansar fue en el conocidísimo y visto en redes el Lalita Café. Una cafetería muy pintoresca a la cual Mike fue refunfuñando, pero después me admitió que le gustó. Aquí puedes ver lo chula que es.

Después fuimos a ver la Goddess of Mercy, que es gratis de ver por fuera, aunque tienes que pagar para subir a los ojos por dentro. Pero con el calor y con las niñas cansadas y ya un poco hasta arriba de templos y museos, decidimos solo verlo por fuera.

Y la última parada del tour fue el Blue Temple, otro plato fuerte y muy original. Acabamos tomando un helado riquísimo allí a la sombra tras la visita, mientras las peques gastaban unas monedas en ofrendas y alguna chorrada turística en los puestos que hay.

Después de tantas visitas, pasamos la tarde disfrutando del hotel, que realmente es espectacular. Por la noche fuimos a cenar al night market de Chiang Rai, muy local, auténtico y con muy pocos turistas, una experiencia perfecta para cerrar el día.
Nosotros pedimos un hot pot y para las peques un arroz, pero tienes un montón de platos para probar como medusa, grillos, orugas o cocodrilos… Nosotros nos conformamos con un hot pot 😉

Bangkok: final del viaje

Día 14 · Llegada a Bangkok y último tramo del viaje

Primer contacto con Bangkok, recuerdos de otros viajes y ambiente vibrante sin alejarse demasiado.

👉 Nuestro video de día 14 en Tailandia en Instagram

Este día nos despedimos de nuestro hotel en Chiang Rai (con muchísima pena todos pero más las peques) y volamos a Bangkok, nuestra última parada del viaje.

Yo me rompí la cabeza buscando hotel en Bangkok porque al principio quería algún rascacielos con vistas pero al final nos decantamos por estar en medio de todo el meollo y el hotel en el que nos quedamos fue todo un acierto.

Nos alojamos en el Tinidee Trendy Khaosan, en la zona de Khaosan Road. Como solo íbamos a estar un par de noches en la ciudad queríamos estar en el centro y la vez que estuvimos Mike y yo en Bangkok, la zona de Khaosan Road nos pareció muy interesante. Eso sí, íbamos sin hijos, con ganas de fiesta y éramos jóvenes….

El hotel donde nos quedamos, el Tinidee Trendy Kahosan es un hotel moderno, tiene una decoración preciosa, una piscina alucinante con un montón de color y el ambiente es super familiar. Además lo mejor de todo es que la ubicación resultó ser perfecta: el hotel está en la calle paralela a Khaosan Road (en Ram Buttri Alley), pero es una calle más tranquila. Por lo que estás a un paso de todo, pero sin el caos y el ruido de la famosa calle Khaosan. Ah y las habitaciones familiares que tiene son una pasada.

Aquí puedes ver precios del hotel, que no están nada mal, y te dejo un reel para que lo veas.

Por la tarde no nos hizo falta ir más lejos. Aquí pasa de todo. Las niñas alucinaban con el ambiente y nosotros recordábamos viejos tiempos de cuando habíamos viajado sin hijos. Incluso cenamos en el mismo restaurante en el que habíamos estado ocho años atrás, un restaurante callejero en el que cenamos de maravilla las dos veces. Es más, cuando les enseñé las fotos de que habíamos estado allí hacía 8 años y que ahora volvíamos con nuestras hijas, alucinaron.

Te dejo la ubicación del restaurante. Ojo que es en la calle, no te esperes nada «fancy» o pijo. Pero está limpio, muy bien ubicado, la comida es riquísima, los precios están muy bien, el personal es súper simpático, aunque estén a tope sirven muy rápido, y encima está en un callejón peatonal así que los peques pueden rebolotear sin problemas. Es que no se puede pedir más… No te pierdas su Mango Sticky Rice 🤤
Ubicación del Restaurante Myth de Bangkok.

XXX METER RTE DE BANGOK

Día 15 · Bangkok con niños: templos, piscina y despedida

Un día equilibrado para conocer Bangkok sin agobios y cerrar el viaje con calma.

👉 Nuestro instagram reel del día 15 en Tailandia en un reel.

Aunque Mike y yo ya conocíamos Bangkok, llegar después de dos semanas recorriendo el país sigue impresionando. Y eso que llevábamos ya 15 días viajando por el país, así que estábamos aclimatados a casi todo, pero aún así, impresiona.

Nos tomamos el último día del viaje en Bangkok con mucha calma. No teníamos ninguna intención de intentar ver otros cinco templos antes de volver a casa. Después de dos semanas sin parar, el cansancio ya pesaba y preferíamos llegar a los dos largos vuelos de vuelta con algo de energía. Cuando viajas con niños, eso suele ser una decisión mucho más acertada que intentar exprimir el destino hasta el último minuto.

Desayunamos sin prisas en el hotel y salimos con la idea de ir andando hasta los templos, pero el calor nos hizo cambiar de planes enseguida y acabamos subiéndonos a un tuk tuk. Durante el resto del viaje habíamos llevado bastante bien las altas temperaturas, alternando visitas con playas y eligiendo siempre hoteles con piscina. Bangkok, sin embargo, fue otra historia. Llegamos a mediados de mayo y la ciudad estaba bajo alerta por calor extremo.

Allí volvimos a encontrarnos con una de las estafas más típicas de Bangkok, y curiosamente ya nos había pasado en nuestro primer viaje. Al decirle al conductor que queríamos ir al Buda Reclinado, que estaba bastante cerca, nos aseguró que el templo estaba cerrado en ese momento y empezó a insistir en que lo mejor era contratar un recorrido por cuatro o cinco templos durante todo el día. La idea, por supuesto, era sacarnos bastante más dinero.

Como ya conocíamos el truco, no coló. Y, sinceramente, tampoco nos apetecía. La idea de pasar nuestro último día recorriendo templos con un calor sofocante y dos niñas que solo pensaban en volver a la piscina del hotel no nos parecía el mejor final para el viaje.

Consejo Blogueraviajera: en Tailandia la gente nos pareció encantadora, pero en Bangkok, como en muchas grandes ciudades turísticas, es más fácil encontrarse con algún timo. Infórmate antes de ir para que no te la cuelen. Y un consejo que nos vino genial durante todo el viaje: descárgate las apps Bolt y Grab. Además de pedir taxis fácilmente, te sirven para saber cuál debería ser un precio razonable antes de subirte a uno.

Después de encontrar un taxi que sí nos llevó directamente al templo, estuvimos a punto de no entrar. En la taquilla las peques estaban agotadas y la entrada costaba unos 8 € por persona, incluida África porque ya medía más de 130 cm. Nos pareció bastante cara y dudamos unos minutos.

Al final nos sentamos un rato a la sombra, picamos algo para recuperar fuerzas y decidimos entrar. Y menos mal.

El templo del Buda Reclinado nos pareció una visita muy recomendable para hacer con niños. Es un recinto bastante compacto, con varias zonas diferentes para recorrer sin tener que caminar demasiado. Además, hay algún puesto donde comprar un helado o algún recuerdo, un pequeño incentivo que siempre ayuda cuando los peques ya empiezan a estar cansados.

Después de la visita cultural dimos por terminado nuestro recorrido por Bangkok y volvimos al hotel para pasar el resto de la tarde disfrutando de la piscina antes de preparar las maletas para la vuelta a casa.

Por la tarde hicimos las últimas compras en Khaosan Roadn (sí, es lo bueno de que fuese la calle paralela a la de nuestro hotel). Vimos esta famosa calle durante el día cuando hay tiendas de ropa y souvenirs, por la tarde con los puestos de comida callejera y por la noche, con la música a todo trapo, las discotecas y los “lady boy” bailando en plataformas en la calle. África y Zoe flipaban, incluso África nos preguntó si podíamos entrar a una de esas discotecas a verla por dentro…

La verdad que solo en esa calle puedes encontrar entretenimiento para un día completo. Nosotros nos dimos después un masaje en famioia justo en frente del hotel, en un sitio en el que daban masajes a peques y despúes cenamos en Rhyme Café, una cena de despedida perfecta para cerrar el viaje.

Y así, con mucha felicidad pero también mucha pena y algo de cansancio, acababa nuestra ruta recorriendo Tailandia en familia. Al día siguiente volvíamos a España.

Vuelta a España y conclusiones del viaje

Regreso largo pero tranquilo para poner el broche final a un viaje que recordaremos durante mucho tiempo.

👉 Nuestro Instagram video de día 16 en Tailandia

El último día fue largo. Muy largo. Madrugón, aeropuerto, dos vuelos de unas ocho horas cada uno, casi tres horas de escala en Doha, una noche en Madrid y, al día siguiente, casi seis horazas de coche hasta Málaga.

Aun así, la vuelta se nos hizo bastante más llevadera de lo que esperábamos. Supongo que cuando un viaje sale bien, vuelves cansado, pero también con esa sensación de haber aprovechado cada día.

Tailandia nos ha dejado recuerdos increíbles. Eso sí, siendo totalmente sinceros, no ha sido el destino que más nos ha impresionado. En algunas zonas lo hemos encontrado bastante masificado y, en determinados momentos, demasiado orientado al turismo.

Pero como destino para viajar con niños nos ha parecido de los mejores que hemos visitado. Es un país fácil para moverse, seguro, con una gente encantadora y donde viajar en familia resulta muy cómodo. Si estás pensando en hacer vuestro primer viaje a Asia o tu primer gran viaje con niños, nos parece una opción muy difícil de superar.

Y esto no acaba aquí. Todavía tenemos muchas experiencias, rutas y consejos que compartir sobre Tailandia, así que estate atento al blog. Y si buscas más ideas para viajar en familia por España o por el mundo, encontrarás muchas más en Bloguera Viajera.

El último día fue muy largo. Madrugón, aeropuerto, dos vuelos de ocho horas cada uno, escala de casi tres horas en Doha y una noche en Madrid antes de conducir casi seis horitas, o más bien horazas de vuelta a Málaga.

Seguro iati

Preguntas Frecuentes

¿Es un buen destino Tailandia para viajar con niños pequeños?

Sí, Tailandia es un destino muy adecuado para viajar en familia, incluso con niños pequeños. Es un país seguro, con buenas infraestructuras turísticas, traslados fáciles y una población especialmente cariñosa con los peques. Además, permite combinar playa, naturaleza y ciudad sin grandes desplazamientos ni ritmos agotadores, algo clave cuando se viaja con niños.

¿A partir de qué edad es recomendable viajar a Tailandia con niños?

Tailandia es un destino muy agradecido para viajar con niños de prácticamente cualquier edad. No existe una edad mínima ideal, pero sí es importante valorar que los vuelos son largos. A partir de que los peques toleran mejor trayectos de muchas horas, el viaje se vuelve mucho más llevadero. El país es seguro, cómodo y con una mentalidad muy familiar.

¿Cuántos días se necesitan para conocer Tailandia en familia?

Para un primer viaje a Tailandia con niños, lo ideal es contar con entre dos y tres semanas. Con dos semanas, como en nuestro caso, se puede hacer una ruta equilibrada combinando sur, norte y una gran ciudad, siempre que se planifique con calma y se eviten los cambios de alojamiento excesivos.

¿Es complicado moverse por Tailandia con niños?

No, moverse por Tailandia con niños es bastante sencillo. Los trayectos en ferry, avión o bus están bien organizados y suelen ser cómodos. Además, es fácil adaptar los días de traslado para que sean más tranquilos, algo que recomendamos especialmente cuando se viaja en familia.

¿Cuándo es mejor viajar a Tailandia con niños?

La mejor época para viajar a Tailandia con niños suele ser entre noviembre y marzo, cuando el clima es más seco y las temperaturas son algo más suaves. En el sur del país, a partir de mayo comienza la temporada de monzones, con lluvias intensas pero normalmente cortas. Se puede viajar igualmente, pero conviene tener más flexibilidad con las excursiones, sobre todo en zonas de islas.

¿Se puede llevar carrito de bebé a Tailandia?

Sí, se puede viajar a Tailandia con carrito de bebé, aunque lo más recomendable es que sea ligero y fácil de plegar. En aeropuertos, hoteles y zonas de playa no hay problema, pero en ciudades grandes, mercados o cascos antiguos las aceras son irregulares o inexistentes. Muchas familias combinan carrito ligero y mochila portabebés para mayor comodidad.

¿Cuál es el presupuesto medio para viajar a Tailandia con niños dos semanas?

El precio final depende mucho del tipo de viaje, pero como referencia realista:
En vuelos, un buen precio desde España suele estar entre 500 y 600 euros por persona, si se reserva con antelación y se es flexible con fechas. Encontrar vuelos en ese rango es totalmente posible.
En cuanto a alojamiento, Tailandia ofrece muy buena relación calidad-precio para familias. Para habitaciones familiares de tres o cuatro personas, el precio medio suele estar entre 80 y 150 euros por noche, dependiendo de la zona, la temporada y la categoría del hotel. Por ese precio es fácil encontrar hoteles con piscina, desayuno incluido y muy buen nivel.
Una vez en el país, el coste diario en comidas, transporte y actividades es bastante asequible, lo que convierte a Tailandia en un destino muy interesante para viajes largos en familia.

¿Qué vacunas son necesarias para viajar a Tailandia con niños?

No hay vacunas obligatorias para viajar a Tailandia desde España, pero sí hay vacunas recomendadas, especialmente cuando se viaja con niños. Lo más adecuado es acudir con tiempo a un centro de vacunación internacional, donde valorarán el itinerario, la duración del viaje y la edad de los peques para asesorarte de forma personalizada.

¿Es necesario contratar un seguro para viajar a Tailandia en familia?

Sí, viajar a Tailandia con un buen seguro de viaje es muy recomendable, y más aún cuando se viaja con niños. Aunque la sanidad privada funciona bien, los costes pueden ser elevados. Un seguro que cubra asistencia médica, hospitalización, pruebas, repatriación y posibles imprevistos aporta mucha tranquilidad y es, para nosotros, un imprescindible en cualquier viaje largo en familia.

¿Qué islas visitar en Tailandia?

Pues te diria que depende en qué fechas viajes. Para visitar las Islas del Golfo de Tailandia (la famosa Koh Tao, Koh Phangan o Koh Samui) puedes ir en verano entre mayo y agosto y de nviembre a abril. Sin embargo para ir a las islas del Mar de Andamán, las famosas Islas Phi Phi, Phuket, Krabi etc, la mejor época es durante la estación seca ,que va de noviembre a abril.
Por otro lado, hay vuelos internacionales que llevan a Phuket (bastantes) por lo que si viajas con niños esta zona s más accesible.

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