No te voy a decir que viajar a Laponia es barato, porque no lo es. Es uno de esos viajes con los que sueñas durante años y que, cuando empiezas a organizar, ves enseguida que el presupuesto puede dispararse.
Pero después de pasar casi dos semanas allí con África y Zoe descubrimos algo que no esperábamos: algunos de los mejores momentos del viaje no nos costaron prácticamente nada. Una tarde tirándonos en trineo en mitad del bosque, hacer salchichas en una kota o dejar que las niñas jugaran durante horas con la nieve fueron recuerdos que hoy siguen estando entre nuestros favoritos.
Por eso, si vas a estar más de tres o cuatro días, nosotros combinaríamos las excursiones más especiales con planes gratis o muy baratos. No solo por ahorrar, sino porque también te permiten disfrutar de la Laponia más auténtica.
En este artículo te contamos todas las actividades gratuitas o de bajo coste que nosotros hicimos durante el viaje y que repetiríamos sin dudar. Y si quieres calcular cuánto puede costar un viaje así, también puedes echar un vistazo a nuestro presupuesto real para viajar a Laponia en familia.
Contenidos:
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Santa Claus Village gratis: qué puedes hacer sin gastar (o casi)
Uno de los sitios más famosos de Laponia también es uno de los más fáciles de visitar sin gastar dinero. Cuando lo vimos preparando el viaje nos costó creerlo, pero sí: puedes entrar gratis, aparcar gratis y pasar allí varias horas sin pagar nada.
Nosotros acabamos yendo tres veces durante el viaje. Un día completo, otra tarde para hacer la actividad de los renos y una última noche para cenar. Y en todas las visitas disfrutamos mucho sin sentir que hubiera que estar comprando cosas continuamente.
Eso sí, conviene ir con una idea de lo que quieres hacer. Es un sitio muy pensado para que acabes consumiendo, así que si improvisas es fácil salir gastando bastante más de lo previsto.
Lo que puedes hacer gratis en Santa Claus Village
Cruzar el Círculo Polar Ártico
Es uno de esos momentos que hace ilusión, sobre todo si viajas con niños. La línea está marcada en el suelo y también hay una webcam en directo. Nosotros avisamos a la familia para que se conectara y las niñas se lo pasaron en grande saludando desde el Círculo Polar.
Conocer a Papá Noel
Entrar a verle es completamente gratis y no hace falta reservar. Solo tienes que hacer la cola.
Al terminar la visita te ofrecerán comprar las fotos y el vídeo, pero no es obligatorio. Nosotros la primera vez no compramos nada y las niñas salieron igual de felices. Al final terminamos llevándonos las fotos en otra visita… más por nosotros que por ellas.
Pasear por el pueblo
Aunque no hagas ninguna actividad, solo recorrer Santa Claus Village ya forma parte de la experiencia. Nos gustó especialmente la zona de las cabañas Piparkakkutalo, que parecen sacadas de un cuento, y pasear tranquilamente entre los edificios nevados.
Aprovechar las zonas de fuego
Muy cerca de la zona de los renos hay un fuego al aire libre donde puedes asar salchichas o nubes. Nosotros las compramos en la gasolinera que hay justo enfrente, bastante más baratas que dentro del recinto, y acabamos improvisando una merienda que recordamos con mucho cariño.
También hay un pequeño parque infantil junto al Círculo Polar, aunque siendo sinceros, África y Zoe apenas le hicieron caso. Con toda la nieve que tenían alrededor, prefirieron pasar la tarde tirándose por las pequeñas pendientes, haciendo guerras de bolas y construyendo muñecos de nieve.
Nuestro consejo
Nosotros sí recomendamos dedicarle un día a Santa Claus Village, pero no creemos que haga falta reservar actividades para llenar la visita. Cruzar el Círculo Polar, conocer a Papá Noel, pasear, parar junto al fuego y dejar que los niños jueguen en la nieve da para pasar varias horas sin apenas gastar dinero.
Eso sí, si es vuestro primer viaje a Laponia, nosotros sí reservaríamos al menos una experiencia especial, como renos, huskies o una buena excursión para ver auroras boreales. Son actividades caras, pero para nosotros completan la experiencia.
Para no gastar de más
Dentro hay varios sitios para comer, pero los precios suelen ser bastante altos.
👉 Justo enfrente hay una gasolinera donde puedes comer mucho más barato.
Nosotros no llegamos a comer allí porque ya llevábamos el plan cerrado ese día, pero sí entramos a comprar las nubes y echamos un vistazo. Es tipo buffet, vas eligiendo lo que quieres, y la verdad es que tenía muy buena pinta. Además, los precios parecían bastante razonables para lo que es Laponia.
Consejo blogueraviajera
Merece la pena entrar con un pequeño plan en la cabeza. Con solo estas ideas (cruzar el Círculo Polar, ver a Papá Noel, pasear, parar en el fuego…) llenas la visita casi sin darte cuenta y sin gastar prácticamente nada. Y además vas más tranquilo, sin esa sensación de estar todo el rato decidiendo sobre la marcha.
Aun así, yo sí recomiendo hacer al menos una actividad especial en el viaje, ya sea renos o huskies, para completar la experiencia (te dejo aquí nuestro post con las mejores actividades).
En nuestro caso, por ejemplo, al final sí compramos las fotos… pero fue más cosa mía que de las niñas. Ellas con conocer a Papá Noel ya estaban felices, las fotos les daban bastante igual.
Tirarse en trineo: el plan que más disfrutaron nuestras hijas
Si tengo que elegir una actividad casi gratis que repetiría una y otra vez en Laponia, sería esta.
Antes de viajar pensábamos en huskies, renos o motos de nieve. Nunca imaginamos que un simple trineo acabaría siendo uno de los grandes protagonistas del viaje.
En Laponia los ves por todas partes. Algunos son de uso libre y otros los dejan las familias cuando terminan de jugar. Nosotros acabamos comprando uno en un supermercado por unos 15 € y fue una de las mejores compras del viaje.
A partir de ese momento el trineo nos acompañó prácticamente todos los días. África y Zoe lo usaban para moverse por Pyhä, para bajar pequeñas pendientes y para jugar cada vez que encontrábamos un buen sitio.
Uno de nuestros recuerdos favoritos surgió completamente por casualidad. De camino entre Pyhä y Rovaniemi, Mike decidió desviarse por una carretera secundaria «a ver qué había». Terminamos en un camino rodeado de bosque que no llevaba a ningún sitio, pero junto a él había varias lomas cubiertas de nieve.
Paramos cinco minutos… o eso pensábamos.
Las niñas estuvieron más de una hora subiendo y bajando sin parar mientras nosotros disfrutábamos del silencio del bosque completamente solos. No había colas, ni horarios, ni entradas. Solo nieve, un trineo y una tarde que terminó convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos de todo el viaje.
En Pyhä también encontramos una pista de trineos iluminada junto a una kota donde podíamos entrar a calentarnos. Mientras las niñas seguían bajando una y otra vez, nosotros aprovechábamos para descansar un rato junto al fuego.
Nuestro consejo
Si viajas por libre y alquilas coche, compra un trineo el primer día. Cuesta poco, apenas ocupa espacio en el maletero y lo vais a utilizar mucho más de lo que imaginas.
Parques infantiles en Rovaniemi (sí, incluso con temperaturas bajo cero)
Quien nos sigue desde hace tiempo ya sabe que acabamos en un parque infantil en casi todos los viajes. Japón, Tailandia, Francia… y Laponia no fue la excepción.
Lo que sí nos sorprendió fue ver la cantidad de niños jugando al aire libre incluso con temperaturas bajo cero. Para ellos es algo completamente normal.
Nosotros probamos varios parques en Rovaniemi, pero el que más gustó a África y Zoe fue el Angry Birds Park. Tiene tirolinas, columpios, toboganes y zonas para trepar, aunque, siendo sinceros, lo que más disfrutaron fue la nieve. Acababan haciendo guerras de bolas, construyendo pequeños muñecos o simplemente tirándose por las pendientes una y otra vez.
También encontramos otros parques repartidos por la ciudad y todos tenían algo en común: estaban llenos de familias locales. Nos llamó la atención que, mientras nosotros buscábamos un sitio para entrar en calor, ellos seguían jugando como si estuvieran en una tarde cualquiera de primavera.
Nuestro consejo
Lleva siempre unos guantes y calcetines de repuesto en la mochila. Por mucho que vayan bien equipados, al final acaban metiendo las manos en la nieve, se caen o entra algo de humedad en las botas. Cambiarse y seguir jugando nos permitió alargar muchos de estos ratos sin tener que volver al alojamiento.
Patinar sobre hielo en Rovaniemi
Este era uno de los planes que teníamos apuntados para una tarde tranquila en Rovaniemi, pero al final nos quedamos con las ganas. Cuando fuimos ya había empezado el deshielo y la pista acababa de cerrar unos días antes.
Aun así, nos acercamos porque la zona nos pareció muy agradable. Hay una pista de hielo al aire libre, una cafetería donde tomar algo caliente, un pequeño parque infantil y una colina para tirarse en trineo. Nosotros acabamos merendando allí mientras las niñas jugaban en la nieve.
Por lo que vimos, es un plan muy popular entre las familias locales. Además, alquilan patines y tienen esos soportes para ayudar a los que se estrenan sobre el hielo, así que parece una buena opción si nunca has patinado.
Nuestro consejo
Si viajas a finales de marzo o principios de abril, comprueba antes que la pista sigue abierta. El cierre depende mucho de cómo venga el deshielo ese año y puede adelantarse unos días, como nos pasó a nosotros.
Barbacoa en una kota: uno de nuestros grandes descubrimientos del viaje
Antes de viajar a Laponia no teníamos ni idea de lo que era una kota. Después de casi dos semanas allí, acabamos parando en todas las que encontrábamos.
Las kotas son pequeñas cabañas de madera con un fuego en el centro donde cualquiera puede entrar para calentarse, descansar o cocinar algo. Muchas son públicas y de uso gratuito, tanto para locales como para visitantes.
Los primeros días simplemente entrábamos unos minutos para entrar en calor. Pero enseguida se convirtió en una costumbre. Al segundo o tercer día ya llevábamos siempre en el coche un paquete de salchichas y unas nubes «por si aparecía una kota».
Había días en los que no teníamos pensado parar y, de repente, encontrábamos una junto a un lago o al lado de una pista de trineos. Encendíamos el fuego si hacía falta, preparábamos algo de comer y seguíamos la ruta sin ninguna prisa.
Nos gustó tanto el ambiente que acabó siendo uno de esos pequeños rituales del viaje.
¿Cómo funcionan?
En nuestra experiencia, la mayoría ya tenían brasas cuando llegábamos porque alguien las había utilizado antes. Solo hacía falta añadir un poco de leña.
Si encuentras el fuego apagado, normalmente hay leña preparada para volver a encenderlo. Nosotros comprábamos las salchichas, las nubes e incluso la leña en supermercados o gasolineras cuando hacía falta.
Lo único que vimos que todo el mundo respetaba era dejar la kota como la habías encontrado. Si eres el último en marcharte, lo habitual es apagar bien el fuego para evitar cualquier riesgo.
Nuestro consejo
Aunque no tengas pensado hacer una barbacoa, lleva siempre algo de comida en la mochila o en el coche. Nunca sabes cuándo vas a encontrar una kota en mitad del camino y, cuando la encuentras, es muy difícil resistirse a parar un rato. Para nosotros, estas paradas improvisadas fueron uno de los recuerdos más bonitos del viaje.
Ver auroras boreales por libre
Si solo fuera a gastar dinero en una actividad durante un viaje a Laponia, sería en una buena caza de auroras boreales.
Nosotros tuvimos la suerte de verlas varias veces durante el viaje, tanto por libre como en una excursión organizada. Las dos experiencias fueron muy diferentes. Buscar auroras por tu cuenta tiene su encanto, pero salir con un guía que conoce las previsiones, sabe interpretar las condiciones y te lleva hasta los mejores lugares multiplica muchísimo las posibilidades de éxito.
Nuestra excursión con Arctic Adventures Lapland fue, sin duda, una de las mejores experiencias de todo el viaje. De hecho, después de vivirla decidimos colaborar con ellos y hemos conseguido un 5% de descuento para los lectores de Bloguera Viajera con el código BLOGUERAVIAJERA. Si quieres conocer todos los detalles, puedes leer nuestro artículo sobre nuestra experiencia viendo auroras boreales en Laponia, donde también explicamos cómo funciona su política de repetición si esa noche las condiciones no acompañan.
Ahora bien, eso no significa que no puedas ver auroras completamente gratis.
Nosotros también salimos varias noches por nuestra cuenta. Algunas volvimos al alojamiento sin ver absolutamente nada y otras tuvimos la suerte de encontrarlas. Esa incertidumbre también forma parte de la experiencia y, cuando por fin aparecen, la emoción es difícil de describir.
Cómo intentar ver auroras por libre
Lo primero es alejarte de la contaminación lumínica. En cuanto sales unos kilómetros de Rovaniemi, es bastante fácil encontrar carreteras tranquilas, lagos helados o claros en el bosque donde el cielo se ve mucho mejor.
Antes de salir nosotros solo comprobábamos dos cosas: que hubiera previsión de actividad solar y, sobre todo, que el cielo estuviera despejado. Puedes tener una aurora espectacular, pero si está completamente nublado no vas a ver nada.
Hay varias aplicaciones que muestran la previsión y el índice Kp, que mide la actividad geomagnética. En Laponia no hace falta que sea especialmente alto para tener opciones, aunque conviene tomarlo solo como una orientación. La naturaleza no entiende de pronósticos.
También descubrimos que muchas veces la cámara del móvil detecta mejor los colores que nuestros propios ojos. Más de una vez vimos una ligera nube blanquecina en el cielo y fue al hacer una foto cuando aparecieron los verdes y morados con mucha más intensidad.
Nuestro consejo
Si alquilas coche, no reserves una única noche para intentar ver auroras. Nosotros salimos varias veces durante el viaje y fue la mejor decisión. Hay noches en las que no aparece absolutamente nada y otras en las que, casi sin esperarlo, el cielo empieza a llenarse de color. Cuantas más oportunidades tengas, más posibilidades tendrás de vivir uno de los espectáculos más impresionantes que hemos visto nunca.
Senderismo en los alrededores de Rovaniemi
Una de las cosas que más nos sorprendió de Laponia fue lo fácil que es estar en plena naturaleza. Sales de Rovaniemi y, en pocos minutos, ya estás rodeado de bosques, lagos helados y carreteras prácticamente vacías.
Nosotros teníamos apuntadas varias rutas de senderismo, pero Mike todavía se estaba recuperando de la lesión de rodilla que sufrió en nuestro viaje anterior a Laponia, así que preferimos no hacer caminatas largas.
Aun así, disfrutamos muchísimo simplemente parando donde nos apetecía. Muchas de las carreteras tienen pequeños apartaderos desde los que puedes bajar, caminar unos metros entre los árboles o acercarte a un lago helado. Fueron algunas de las paradas más tranquilas de todo el viaje.
Si te apetece hacer una ruta, dos de las zonas más populares son Ounasvaara, muy cerca del centro de Rovaniemi, y Arctic Circle Hiking Area, donde encontrarás senderos señalizados, pasarelas de madera y varias rutas sencillas que también pueden hacerse con niños acostumbrados a caminar.
Nuestro consejo
No hace falta planificar una gran ruta para disfrutar de la naturaleza en Laponia. Si viajas en coche, deja tiempo para improvisar. Muchas de nuestras paradas favoritas no aparecían en ninguna guía; simplemente vimos un paisaje bonito, aparcamos y nos quedamos un rato disfrutando del silencio. Son esos momentos los que hacen que Laponia sea un destino tan especial.
Museos en Rovaniemi
Si el tiempo no acompaña o simplemente te apetece bajar el ritmo entre excursión y excursión, visitar un museo puede ser un buen plan.
Nosotros pasamos una mañana en Arktikum y nos sorprendió mucho. Pensábamos que sería un museo más orientado a adultos, pero tanto África como Zoe disfrutaron bastante de las zonas interactivas. Dibujaron auroras boreales, construyeron un pequeño iglú y aprendieron cómo es la vida en el Ártico jugando.
A nosotros también nos gustó porque nos ayudó a entender mucho mejor todo lo que estábamos viendo durante el viaje: el clima, la naturaleza, la cultura sami y cómo se vive tan cerca del Círculo Polar Ártico. Después de la visita, muchas cosas cobraron más sentido.
Si además tienes pensado visitar varios museos, puede compensarte comprar el Culture Pass, que incluye la entrada a Arktikum y Korundi durante siete días.
Nuestro consejo
Nosotros no dedicaríamos un viaje a Laponia exclusivamente a los museos, pero sí creemos que merece la pena reservar una mañana o una tarde, especialmente si hace mal tiempo o necesitas un descanso entre actividades. Fue uno de esos planes tranquilos que las niñas también disfrutaron mucho.
Info práctica
Arktikum
Ubicación: Pohjoisranta 4, Rovaniemi (a unos 10–15 minutos andando del centro)
Precio aproximado:
- Adultos: 22€
- Reducida: 17€
- Niños pequeños: gratis
Horarios (pueden variar según temporada):
- Martes a domingo: 10:00 – 18:00
- Cerrado los lunes
Culture Pass (Arktikum + Korundi)
- Adulto: 30€
- Reducida: 20€
- Familiar (2 adultos + 2 niños): 65€
- Niños 7–17: 10€
- Menores de 7: gratis
Es válido durante 7 días desde el primer uso y puedes entrar varias veces a los museos incluidos.
Lo que más dinero nos hizo ahorrar en Laponia
Después de casi dos semanas recorriendo Laponia en familia, estas fueron las decisiones que más notamos en el presupuesto.
Alquilar un coche
Para nosotros fue la mejor inversión del viaje. Nos permitió movernos entre Rovaniemi y Pyhä a nuestro ritmo, salir varias noches a buscar auroras boreales, parar donde nos apetecía y descubrir muchos de los planes gratuitos de este artículo. Sin coche probablemente habríamos terminado reservando más excursiones. Nuestro post de alquiler de coche en Laponia.
No reservar actividades todos los días
Antes de viajar es fácil pensar que hay que llenar cada jornada con una excursión distinta. Nosotros hicimos justo lo contrario. Alternamos actividades como huskies, renos o motos de nieve con días mucho más tranquilos en los que simplemente disfrutábamos de la nieve, hacíamos una barbacoa en una kota o nos pasábamos la tarde tirándonos en trineo.
Al final, ese equilibrio hizo que el viaje fuera mucho más relajado… y también bastante más barato.
Comprar comida en supermercados

Comimos varias veces en restaurantes, pero también aprovechamos supermercados y gasolineras para comprar salchichas, nubes, bocadillos o algo para improvisar una comida en una kota.
Puede parecer un detalle pequeño, pero después de varios días se nota bastante en el presupuesto.
Comprar un trineo
Nos costó alrededor de 15 € y lo utilizamos prácticamente todos los días. Fue, con diferencia, la compra que más amortizamos durante todo el viaje.
Viajar más de cuatro días
Puede parecer contradictorio, pero para nosotros merece la pena alargar un poco el viaje si el presupuesto lo permite. Los vuelos y el coche de alquiler son los gastos más importantes y, cuantos más días estés allí, más los amortizas.
Además, puedes alternar excursiones con planes gratuitos y disfrutar de Laponia con mucha menos prisa.
Nuestro consejo
Si algo aprendimos durante este viaje es que no hace falta pagar una actividad todos los días para disfrutar de Laponia. De hecho, cuando preguntamos a África y Zoe qué era lo que más les había gustado, muchas de sus respuestas fueron completamente gratis: jugar en la nieve, hacer salchichas en una kota o pasar una tarde entera con un trineo en mitad del bosque.
¿Se puede viajar barato a Laponia?
Si te soy sincera, no.
Laponia nunca nos pareció un destino barato y tampoco quiero venderte la idea de que lo sea. Es un viaje que requiere un presupuesto importante, sobre todo si viajas en familia. Pero lo que sí descubrimos es que no hace falta gastar dinero todos los días para disfrutarlo.
De hecho, cuando volvimos a casa y empezamos a recordar el viaje, muchas de las imágenes que nos venían a la cabeza no eran las excursiones más caras. Eran África y Zoe pasando una hora entera tirándose en trineo en mitad del bosque, calentándonos en una kota mientras fuera nevaba o conduciendo por carreteras rodeadas de un paisaje completamente blanco.
Por eso, si estás organizando tu viaje, nuestro consejo es que reserves presupuesto para una o dos experiencias que realmente te hagan ilusión, pero que también dejes tiempo para improvisar. Porque muchas veces, los recuerdos más bonitos de Laponia llegan cuando no estaban en el itinerario.
Preguntas frecuentes sobre actividades gratis en Laponia
¿Se pueden ver auroras boreales sin pagar?
Sí. No hace falta reservar una excursión para verlas, puedes intentarlo por libre sin problema.
Eso sí, necesitas moverte a sitios sin luz y tener un poco de paciencia. Y aun así, nadie te asegura nada.
¿Santa Claus Village es gratis?
Puedes entrar, pasear, cruzar el Círculo Polar Ártico y ver a Papá Noel sin pagar.
Luego dentro hay mil cosas para gastar dinero, claro, pero si vas con idea clara puedes disfrutarlo sin dejarte nada.
¿Hay cosas gratis en Laponia?
Sí, y bastantes más de lo que parece cuando empiezas a organizar el viaje.
Es verdad que muchas de las actividades “típicas” son de pago, pero luego hay un montón de planes que no cuestan nada y que acaban siendo parte importante del viaje. Trineos, kotas, paseos, parques… al final suman más de lo que esperas.
¿Merece la pena alquilar un coche en Laponia?
Para nosotros sí, especialmente si vas a pasar varios días entre Rovaniemi y los alrededores. Tener coche nos permitió movernos a nuestro ritmo, buscar auroras boreales por libre, parar en lagos helados, descubrir kotas y hacer muchos de los planes gratuitos de este artículo. Si solo vas a estar dos o tres días haciendo excursiones organizadas desde Rovaniemi, probablemente puedas prescindir de él.
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